Tras seis años en los que el Orfis o su titular ha venido trabajando “coordinadamente” con el Poder Ejecutivo, un periodo durante el cual solo encontró “pequeños” detalles y uno que otro alcalde desbalagado, ahora el fiscalizador informa que el informe sobre la cuenta pública 2015 va acompañado de “un apartado especial sobre el gasto de los recursos públicos que entregó la federación a la Secretaría de Finanzas y Planeación”. Qué bien que así sea, de ninguna manera es criticable ni está de más, pero tal procedimiento llega después que se han descubierto irregularidades al por mayor; después que pasaron por alto lo de las empresas fantasmas y cuando está a punto de concluir un sexenio plagado de irregularidades financieras y administrativas que el Orfis no vio y de cualquier manera se conocerán.