whatsapp-image-2016-09-30-at-12-35-28La Universidad es apartidista, es Universal como el pensamiento. El diferendo con el gobierno estatal se origina por asuntos institucionales; la Universidad tiene derecho a recibir aportaciones del gobierno y este está obligado a cumplirlas; no es Sara Ladrón de Guevara la que reclama beneficios, es la Rectora sobre la que pesa una responsabilidad institucional; ni el WTC ni el Velódromo alcanzarían para el pago de la deuda del gobierno con la Universidad, “no los quiero”, reclamo el pago del adeudo. Las misivas al presidente Peña Nieto datan, la primera, de noviembre pasado, se reiteró en marzo y nuevamente en septiembre. No le falta razón a la Rectora de la Universidad en mantener una actitud firme y exigir lo que a la Universidad le corresponde, una actitud sumisa la hubiera colocado en la embarazosa sumisión en la que el gobierno mantuvo a no pocos de sus antecesores.