En el caso de lo insólito reflejado en el entorno político veracruzano debe agregarse la intensa actividad de Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador electo de Veracruz, en asuntos que corresponden al ámbito público. Y no es para menos porque está claro que el sucesor de Duarte de Ochoa recibirá finanzas públicas prácticamente quebradas, un sector de Seguridad Pública con elevada incidencia en delitos de acto impacto, conflictos sociales cuya solución requiere atención inmediata, un Sector Salud cuya estructura física, funcionamiento hospitalario e insumos para laboratorio y medicamentos merecen prontas soluciones, un gran paquete que pondrán a prueba la capacidad de gestión y administrativa del relevo gubernamental.