CAMALEÓN

Ahora que se publicó el paso en vehículo de una orilla a otra por el túnel sumergido bajo el río Coatzacoalcos se dificulta entender el largo aplazamiento de su construcción, así como la amplia brecha entre el costo originalmente proyectado y los miles de millones de pesos adicionalmente gastados en esa obra aún inconclusa, y que por insolvencia económica para terminarla ha sido concesionada por 40 años a una empresa particular que obviamente cobrará peaje, dejando sin utilidad el gran monto de dinero allí gastado.

Es grueso el expediente sobre este Túnel oprobiosamente caro cuyo proyecto se analizó el último año de Miguel Alemán; el 23 de noviembre de 2004 Porfirio Serrano, Secretario de Desarrollo Regional, compareció ante los diputados locales a quienes informó sobre el proyecto del túnel sumergido, listo para ser licitado. El gobierno sucesor, en septiembre de 2005 informó sobre la gira de Fidel Herrera por España en donde “impulsó” y “promovió” el túnel sumergido en Coatzacoalcos, y el 6 de diciembre Fidel ofreció gestionar ante PEMEX y el gobierno federal la aportación de 170 millones de pesos para iniciar la construcción del túnel y la rehabilitación del puente Coatzacoalcos I.

En retrospectiva, en el repaso sobre este asunto podremos advertir la serie de desaciertos y mentiras que han envuelto el largo diferimiento de esta obra, tan costosa como de precaria utilidad.  Cuando en 2010 concluyó el gobierno de Fidel Herrera la construcción de ese túnel estaba detenida hacia seis meses, como lo aseguró el coordinador de administración y finanzas del Fideicomiso de esa edificación, Enrique Carmona Vela, quien aseguró concluirla en 2012, de acuerdo a lo previsto porque según él llevaba “un avance significativo”; era una obra que en 2004 se calculó a un costo de mil 700 millones de pesos y para 2011 ya se valuaba en dos mil 700 millones de pesos.

Fue premonitoria en 2011 la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en Coatzacoalcos cuando denunciaba que la región se había “convertido en cementerio de tres grandes proyectos oficiales, que han costado a la Federación cantidades inimaginables de dinero público…” El dirigente regional de la Canacintra, Enoc Castellanos Ferez, exigió al gobierno federal y al estatal “poner alto al derroche de los recursos públicos, al saqueo, a la corrupción que encierran la promoción y desarrollo de proyectos y que luego se abandonan a medias. Hay tres proyectos fallidos, son la construcción de un nuevo puerto, de un distribuidor vial a la zona portuaria y el túnel sumergido, mismos que cambiarían el entorno del lugar, pero todo ha quedado en un sueño guajiro que ha costado al erario público millones de millones de pesos”.

En febrero de 2011 el Senado de la República instó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y al gobierno de Veracruz que informaran sobre el estado de la construcción del túnel y los motivos del retraso, así como las deficiencias técnicas que había detectado la Auditoria Superior de la Federación en la Fiscalización de la Cuenta Pública 2008, implicando una serie de irregularidades, retrasos y costos indebidos en la construcción del Túnel Sumergido: “el Gobierno del Estado de Veracruz no cumplió con las disposiciones normativas aplicables a la planeación, presupuesto, licitación, contratación, ejecución y pago, como se precisa en los resultados con observación que se presentan en el informe, donde destacan los siguientes, por ejemplo, se suscribió un contrato de autorización con la concesionaria sin que se haya prorrogado la vigencia que le dé certeza jurídica a las partes; no se comprobó que el proyecto ejecutivo incluyera la responsiva del Director Responsable de Obra y de los Corresponsables en Diseño Urbano, Arquitectónico, y en Seguridad Estructural e Instalaciones.  No se ejerció el capital de riesgo, no obstante, se manifestó insuficiencia de recursos para la continuación de la obra, ni se hizo válida la garantía de terminación de la misma otorgada.”

Árbol que nace torcido jamás sus ramas endereza, dice sabio refrán. De allí los desaciertos, cuatro Secretarios involucrados sin dar pie con bola. Guillermo Herrera Mendoza anunció que antes del 15 de marzo de 2011 el gobierno estatal iniciará los trabajos de construcción del túnel sumergido que debería concluirse en noviembre del 2012, con una inversión de alrededor de 3 mil millones de pesos, según dijo los trabajos llevaban un avance del 65% y restaban por aplicar 1,480 millones. El 2 de enero de 2012 el Secretario de Comunicaciones, Raúl Zarrabal, aseguró que ese año concluiría el túnel. Pero el 26 de julio de 2013 registraba un avance del 90 por ciento, por lo que se estimaba concluirlo para julio del 2014, eso aseguró Francisco Valencia García, otro secretario de Comunicaciones del estado. Pero para octubre de 2013 el Secretario de SIOP, Gerardo Buganza, admitió que la construcción del Túnel Sumergido de Coatzacoalcos estaba parada porque el concesionario de la misma ya no tenía recursos para continuarla. Entonces Mauricio Audirac Murillo entró al quite y aseguró que quedaría concluido en mayo o junio de 2014. Entonces llegó Tomás Ruiz y decidió concesionar esa obra a una empresa constructora que tampoco demoró en el trance, otra ocupó su lugar y aseguran que se inaugurará sin concluirse del todo.

Pero ya la ASF ha calificado la negligencia de los funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones de Veracruz “que tuvieron a su cargo la planeación y licitación de la obra”, la misma que “Sólo después de la Estela de luz, el túnel sumergido de Coatzacoalcos es la obra que más ha incrementado su presupuesto original”. Y hay más, mucho más.

alfredobielmav@nullhotmail.com

3-septiembre-2016.