Contraesquina Política
Por Fernando Martinez Plascencia
10 de septiembre de 2016

Veracruz: Atrapado por la delincuencia y la Impunidad
Javier Duarte: El robo del siglo

 
La salida de Luis Videgaray de la Secretaría de Hacienda es la consecuencia de la llegada de Donald Trump a nuestro país. Recibido con honores, como la que se le da a un jefe de estado, el candidato republicano como dice Carlos Marín, en la entrevista que le hace a Enrique Peña Nieto “vino a su casa, se vómito y usted no le dijo nada”, en clara alusión a la falta de huev…..s del presidente.
La llegada de este estúpido candidato presidencial de los Estados Unidos,  vino a causar más daños que beneficios, pese a lo que el mismo presidente dijo, cuando señala que la invitación era con la finalidad de cuidar el bienestar de los mexicanos, estableciendo relaciones con el posible presidente de aquel país.
Ante el temor de la cancelación del Tratado de Libre Comercio y la construcción del Muro en la zona fronteriza, se vio en la necesidad de traerlo a México, asumiendo los costos políticos por los que en este momento pasa, tales como su baja, muy baja popularidad como gobernante de nuestro país.
El peor gobernante en estos últimos años.
Ni Vicente Fox o el mismo Felipe Calderón en sus peores escenarios políticos, cometieron semejantes errores. De primaria, darle un estatus a este estúpido candidato que se vino a burlar de México. Lo suyo, incluso, se equipara a la enorme crítica, y a la falta de estrategia en materia de seguridad, que hoy vivimos a nivel nacional.
Criticamos en su momento, grotescamente a ambos ex presidente, pero este señor, Enrique Peña, los rebasa y por mucho.
Le dice Carlos Marín en la entrevista “que da la impresión de aquel boxeador que está dando la pelea, pero ni noqueando gana”. Es decir, todos sus “aciertos”, en estos cuatro años, llámense reformas estructurales, o la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción para terminar con este terrible flagelo, así como la lucha contra el crimen, o delincuencia organizada, han fracasado, no han dado resultados. Por lo tanto, todo lo que pueda hacer en estos dos últimos años, serán insuficientes para resarcir todo el daño causado al pueblo mexicano, porque al menos, aquellas reformas, que según él traerían enormes beneficios a México, no han servido de nada. Ahí tiene usted la reforma energética, que según con ésta se acabarían los gasolinazos, que ya no subiría la luz ni el gas, vea los resultados de semejantes mentiras, con la gasolina, la otra, la educativa,  con miles de maestros en la calle, exigiendo su abrogación, y miles de niños y jóvenes sin clases.
Ochenta por ciento de los mexicanos no se sienten representados por este mal gobernante.
Enrique Peña Nieto ha realizado cambios en su gabinete, pero al pueblo mexicano en nada le benefician, siempre lo han hecho los presidentes, y todo sigue igual. Ya verá usted al inútil saltimbanqui de José Antonio Meade, continuará con la misma tónica del anterior.
No hay, ni habrá mejoras en la economía, porque estos señores piensan únicamente en ellos, en seguir acrecentando sus fortunas, y que el país medio camine.
Si el presidente corrió a Luis Videgaray por semejantes consejos de traer a Trump, también debería, no solo correr, sino meter u ordenar investigaciones serias en contra de tantos gobernadores rateros de los recursos federales.
Asume los costos políticos de la llegada de Trump, pero debería asumir también, los costos políticos de un mal gobierno, que no ha logrado sacar de la miseria y pobreza, a más de cincuenta y cinco millones de mexicanos.
Si no me cree, vea lo que pasa en varias entidades. Donde la miseria y pobreza van de la mano con la corrupción.
No hay una postura enérgica, que nos haga ver a un presidente comprometido con la transparencia, creo que ese camino sería el mejor que puede tomar en estos dos últimos años de su gobierno.
Veracruz, atrapado por la delincuencia y por la impunidad.
Ahí tiene el caso de las denuncias en cascada en la PGR, en contra de Javier Duarte, gobernador de Veracruz, señaladas por el propio Juan Manuel Portal, titular de la Auditoría Superior de la Federación, por tantos desvíos de recursos, que más bien a estas alturas ya se puede afirmar, como el robo del siglo.
No hay dia que no nos enteremos de nuevos saqueos a distintas dependencias, incluso hasta a los propios trabajadores del gobierno estatal, el nuevo caso lo personifican diversas financieras, aseguradoras, mueblerías, es más hasta el propio IMMS, reclama pagos a dicha institución.
Mil cuarenta y cinco millones de pesos que se les descontó a los trabajadores vía nómina, y estos nunca fueron a parar a las instituciones que les otorgaron créditos, y hoy están en el Buró de crédito por culpa de este maldito gobierno. El descaro para robar es inconcebible, no hay palabras, que a estas alturas sepan describir la cloaca de este gobierno.
Y en esta gran transa están involucrados el ex secretario de finanzas Juan Manuel Castillo, para colmo diputado electo, el ex secretario general de la SNTE Manuel Arellano, la diputada electa Luisa Ángela Soto, ex secretaria del sindicato de salud, Ricardo Sandoval, director administrativo de la secretaría de salud, Jessica Moreno, ex oficial mayor de la SEV, así como uno de los más grandes rateros que ha parido Veracruz, Vicente Benítez, diputado electo también. Digo, de donde saldrá más pus? Pocas, muy pocas dependencias escapan a tanto robo.
De Edgar Spinoso, diputado federal, ya ni hablar, su fortuna se calcula en más de trescientos millones de dólares, también fue ex oficial mayor de la SEV.
La crueldad es el arma de los cobardes. Este gobierno lo refleja claramente, en todos sus aspectos.
Quiere más? Ahí le va. Cuatro mil setecientos setenta millones, dice la ASF, simuló regresar JDO, al gobierno federal, y luego los volvió a sacar. Hoy se “desconoce su destino”. Sin tomar en cuenta, las  otras denuncias acumuladas en la PGR, por el orden de diez o doce mil millones de pesos.
Treinta y cinco mil millones de pesos pendientes de solventar, de las aportaciones federales de las cuentas públicas de los años 2011 al 2014.
Es el robo del siglo, mayor al del chino Zhenli Ye Gon. Decomisados en su residencia. Se lo robo el gobierno. No hay diferencia con el gobierno de Javier Duarte de Ochoa.
El tiempo se agota
Como gobernante y como militante del PRI, Javier Duarte De Ochoa, se encargó de enterrar a este instituto político.
Hoy su partido amenaza con enterrarlo a él.
Coatzacoalcos sumido en la inseguridad
Ciegos, sordos, el gobierno federal, prefiere que el país, y esta ciudad, se sigan desangrando, gota a gota, poco a poco, hasta que supliquemos, lloremos, nos arrodillemos, y nos sigamos humillando, para que estos enfermos del poder volteen a ver a Veracruz.
No han bastado las voces endebles de las cámaras empresariales, de las organizaciones civiles, de la ciudadanía, que piden la presencia de las fuerzas federales, para frenar tantos delitos de alto impacto como el secuestro, ya no digamos la del alcalde, Joaquín Caballero, que por cierto, terminó por darse cuenta que tenía que alzar la voz ante el gobierno federal, que guardar las formas políticas no le servirían de nada, ante los gritos del pueblo que le exigían dejar los brazos cruzados, y pues, bueno, no le quedó de otra, y -pese a como dice el senador Fernando Yunes, en el sentido de que él ya le había dicho al alcalde que acudieran juntos a solicitar la intervención de la federación por tanta inseguridad-en su última gira por la ciudad de México, habló con Miguel Ángel Osorio Chong, para decirle lo que estamos padeciendo.
Llama la atención que ningún otro alcalde haga lo mismo, como si ellos vivieran en otro lugar, como si las ciudades vecinas de Coatzacoalcos vivieran en total calma.
Por último, en un grito desgarrador, pide MAYL la intervención de EPN. Ya no se aguantan tantos crímenes en Veracruz
De salida….
Esteban Lara se la pasa oliéndole los pedos a Joaquín Caballero. Tal pareciera que el trabajo como delegado de la SEV ya no le importa. De verdad, da hasta pena ver a este bueno para nada siempre atrás, como si fuera su secretario, no lo deja ni a sol ni a sombra. Habría que preguntarle si también lo acompaña al baño.
Antonio, el licenciado Toño Millán,  como es más conocido en toda la ciudad, y quien me honra con su amistad, fue corrido del ayuntamiento en el peor momento de su vida, aquejado por una enfermedad, no tuvieron empacho en despedirlo cuando más necesitaba, y necesita de un tratamiento costoso y delicado. Así les paga el PRI a los hombres que han dado todo su esfuerzo, y enfrentado todas las batallas dentro de este partido para llevar al triunfo a sus candidatos. Si no fuera por el doctor Alfredo Phinder, quién sabe dónde estaría hoy Toño.
Este caso me recuerda al licenciado Jorge Yunis. Quien vivió una situación similar. Hoy está de pie y en lucha.
Vayan mis mejores deseos para que Toño se recupere pronto. Sé que saldrá adelante, y superará todas las dificultades en este duro trance de salud.