Ahora que la Universidad Veracruzana tiene a su cargo la elaboración del Plan Veracruzano de Desarrollo que habrá de implementar el gobierno entrante, se ha dicho que no es tarea fácil la que enfrenta la casa de estudios. Pero no es complicado para la Universidad porque cuenta con personal capacitado para esa tarea. Lo relevante en este caso radica en el diseño de un Plan factible, acorde con las circunstancias de un Veracruz estancado y de un gobierno que recibirá finanzas quebradas, empapadas de una deuda pública contratada en condiciones onerosas y con elevado porcentaje de participaciones federales prácticamente embargadas. Hacer un Plan es lo de menos, el detalle es su factibilidad.