O  P  I  N  I  O  N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

Independientemente de la línea que el presidente Enrique Peña Nieto haya dado al titular del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Ochoa Reza, que todo indica fue combatir la corrupción y a los corruptos que llegaron a obtener cargos públicos de todos los niveles de gobierno, pero principalmente de primer nivel. Por el momento esta orden está siendo avalada no solamente por las declaraciones del propio Ochoa Reza, sino también por parte de los legisladores federales del Partido Revolucionario Institucional y el senador por Veracruz Héctor Yunes Landa.

Hoy sin lugar a dudas es un día muy importante tanto para la política veracruzana, como para la priista a nivel nacional, pues a partir de las seis de la tarde la Comisión Nacional de Justicia Partidaria del CEN priista, se reunirá para analizar la situación del gobernador veracruzano.

Aunque por el momento no se sabe cuánto tiempo tiene la citada comisión para hacer el análisis de una situación que es más que obvia, esta es la que tiene la decisión de suspender en sus derechos partidistas a Javier Duarte de Ochoa, así como también a los gobernadores de Chihuahua y Quintana Roo.

    Actitud muy plausible para el nuevo dirigente del tricolor a nivel nacional, la cual como se intuye salió de Los Pinos, pero no por eso deja de ser positiva e importante. Pero lo más trascendente de todo esto, es la actitud que esta tomando el CEN priista. Actitud que hasta ahora en sus más de ochenta años de historia al frente del Gobierno de la Nación Mexicana, nunca había tomado, pues se caracterizaba por la gran impunidad con que se comportó durante esas ocho décadas, ante los diferentes “servidores públicos” de todos los niveles que saquearon al país.

Es por ello que el hecho de poner en entredicho el gobierno de Javier Duarte de Ochoa, quien llegó al cargo por el apoyo del PRI, aunque no se le conoce carrera política alguna bajo esas siglas, es de trascendencia.

La decisión de expulsarlo del partido no se conoce aún, como puede que sí, también puede que no. Por el momento lo más seguro es que quien sabe cual sea la decisión de Enrique Peña Nieto al respecto. Pero mientras eso sucede, tenemos a un grupo de legisladores federales del tricolor que han mandado publicar un documento en el cual dan a conocer su apoyo a “su gobernador”.

Sí, su gobernador, porque solo gobernó para ellos positivamente, pues después de haber ocupado importantes cargos en la administración estatal    – a través de los cuales se enriquecieron en forma por demás “explicable”-  aunque en algunos casos no tenían ni idea de lo que se trataba, fueron premiados por su lealtad con el fuero que proporciona una diputación federal. Lealtad que muestran con la citada publicación la cual solamente hace que la población de este saqueado estado, los vea como lo que son, cómplices de la debacle en todos los órdenes de esta entidad federativa. Es por lo anterior, que si cae Duarte de Ochoa, será cuestión de tiempo que lo sigan el grupo de “leales legisladores federales priistas”, que firman el documento.

Situación que no es difícil que se llegué a dar, pues hay un muy importante proceso electoral para el gobierno federal dentro de un año y meses y la imagen del Presidente de la República, emanado de las filas del Revolucionario Institucional, así como la de su partido, están a la baja y solamente con acciones de combate a la corrupción como pueden ser las señaladas, puede que recobres parte de la popularidad perdida, pero ya no puede ser a través del discurso, tienen que forzosamente ser hechos contundentes. Así la situación. Hasta el miércoles, puede que para ese día ya sepamos algo. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun  26-septiembre-16)