Contraesquina Politica 2Sep2016
Contraesquina Política
Por Fernando Martinez Plascencia
3 de Septiembre de 2016

Gobierno Federal: El doble discurso para seguir manteniendo el Poder

Tomás Ruiz y secuaces: El miedo no anda en Burro

Zhenli Ye Gon: Ejemplo del Pinche Poder en México

Lo que se veía venir ya empezó, el miedo no anda en burro, y más vale que digan “aquí corrió que aquí quedó”.

El dinero maldito siempre trae consecuencias. Lo acumulado de forma indebida, siempre está vinculado a la complicidad o complicidades del Poder.

Las complicidades mantienen a Veracruz sumergido en la total inseguridad, por más que Javier Duarte quiera borrar las cifras de la delincuencia, estas se manifiestan diariamente.

Homicidios, secuestros, y otros tanto delitos, son el pan de cada día en este sufrido Veracruz, donde el gobernador no tiene la calidad moral, ni la capacidad política de recurrir, ni siquiera al secretario de gobernación para que le haga caso, de ese tamaño es el descrédito de este mal gobernante.

Ambos, el poder y el dinero, pierden al gobernante, y ambos, el poder y el dinero no pueden estar el uno sin el otro, ni uno de los dos puede separarse, el puente que une a ambos es la impunidad, y entre ellos no pueden investigarse.

El poder y el dinero dependen del gobernante, y el gobernante no puede entramparse.

Por eso Veracruz se desangra dia con dia.

Maldita la cosa.

Por ello,  no se haga muchas ilusiones, a Javier Duarte, es posible que no le hagan nada. Vivimos en un país de la doble moral, y del doble discurso, un país que al mismo tiempo, como la chimoltrufia,  dice una cosa, y hace otra.

Pareciera que hay dos formas de gobierno en uno.

Uno es aquel que te dice que va a actuar conforme a la ley, que se aplicará con todo rigor al gobernante corrupto, que México será otro mundo una vez que entren en funcionamiento las leyes anticorrupción. Eso dicen por un lado.

Cacarean y gritan que aquel que se ha apropiado de los recursos públicos, enfrentará a la justicia, que los nuevos tiempos no permiten el abuso de Poder. Pero por el otro lado, en lo oscurito, en el rinconcito, se apapachan, se dan sus arrumacos, y se reparten el botín. Ahí, en la oscuridad de la pudrición, donde creen que nadie los ve, pactan sus acuerdos.

Cada determinado tiempo alguien tiene que caer, para poder seguir sosteniéndose en el Poder, no crean que lo hacen por ser estrictos en el quehacer político, no, lo hacen porque única y sencillamente de esa forma lograran momentáneamente obtener algo de credibilidad. Extrañamente siempre lo hacen al principio o al final de un gobierno presidencial.

Siempre con un pie en la ley, y el otro en el estribo, o en el filo. Esa es la forma de gobernar de nuestras autoridades.

Uno es lo que se dice acerca de JDO, y otro muy distinto el que usted y yo veremos dentro de poco, cuando a este mal gobernante, no le veremos ni el polvo.

Alguien caerá pero no será Javier Duarte De Ochoa. Tengalo por seguro.

Pese a las rabietas de Miguel Ángel Yunes Linares, de desquitarse o vengarse del negro, en la persona de Javier Duarte De Ochoa.

Así que todo lo diga o haga Miguel Ángel Yunes Linares es puro cuento chino, como el de  Zhenli Ye Gon, aquel de los 205 millones de dólares encontrados en su residencia de las Lomas, que por cierto, como una muestra más del valemadrismo de respetar la Ley, el gobierno se clavó ese dinero a través de argucias legales, violentado el debido proceso, sin permitirle al chino defenderse adecuadamente, -independientemente de si es ilícita la procedencia de dicho dinero, eso lo tenía que determinar un Juez- es decir, este caso es el claro ejemplo de lo que le digo, si el gobierno quiere fregarte, lo hace, y si no busca la forma de protegerte, y parece que pese a todo lo que está señalado, del robo o desvío indiscriminado de los recursos públicos de Veracruz, tal parece que no caerá el pez gordo que todos esperan que caiga.

La ley que dice respetar el gobierno,  es la misma que viola constantemente a su favor, y es la misma que le permite robar impunemente. La tuercen a su modo.

Este cuento, el que vivimos en Veracruz, es otro cuento, político, ligado al cuento chino, que para el caso es el mismo. Es el cuento de cada sexenio, de cada trienio o cuatrienio.

Así actúa nuestro gobierno, el del doble discurso.

Sin embargo, los primeros amparados no quieren arriesgar el pellejo. Qué vergüenza son para sus respectivas familias estos tipos. Vivir bien tiene sus costos.

Alguien caerá, y quizá entre estos está el próximo recluso de pacho viejo, recuerde que ya Miguel Ángel Yunes Linares, siendo secretario de gobierno con Patricio Chirinos metió a la cárcel al ex gobernador Dante Delgado Rannauro, una rata, con una enorme cola, que también saqueo a Veracruz, eran otros tiempos, y al hoy gobernador electo,  no le importó y que lo entamba, junto con otros ex colaboradores, como  Gerardo Poo Ulibarri, y Porfirio Serrano Amador.

Tomás Ruiz González, Salvador Manzur, Gabriel Deantes, y José Francisco Díaz Valenzuela son los primeros que, si otra cosa no sucede de aquí a diciembre, pueden morder el polvo de un calabozo.

Son unos cuantos, pero faltan más, muchos más, que marcaron su destino desde la llegada de Fidel Herrera Beltrán, el más corrupto que traicionó a su propio pueblo, y con ello, marcar el inicio de la caída de este gran estado. Todos, escúchelo usted muy bien, los que pasaron por la Secretaría de Finanzas, incluyendo al actual mal gobernante, salieron locos de contento con su cargamento. La mayoría de los denuncias interpuestas  por la Auditoría Superior de la Federación ante la PGR, datan desde la época del negro, y coincidencia o no, todos, la mayoría, pasaron por la Secretaría de Finanzas, la oficina de la cueva de Alí Babá y los más de cuarenta ladrones que saquearon a dicha dependencia del gobierno del Estado, y con ello desgraciaron al pueblo veracruzano. Las consecuencia saltan a la vista, Veracruz se encuentra sumergido en la miseria, la pobreza e inseguridad.

Falta Fernando Charleston Salinas, y Mauricio Audirac Murillo.

Que malditos fueron y son al cometer semejante robo.

Figuras conflictivas, con muy mala fama, Tomás Ruiz González, Salvador Manzur, Gabriel Deantes, y José Francisco Valenzuela, son los primeros demonios del Duartismo en buscar la “protección de la justicia “terrenal, que no la divina, porque ésta, tiene otra forma de condenar.

Otros saldrán a buscar sus respectivos amparos. Ya saldran, no se desespere. Agazapados, escondidos, viven su propio infierno del miedo. El poder de las investigaciones que vienen en cascada los sacará  a flote. Ya los verá. Los “avergüenza” recurrir al amparo, pero tendrán que hacerlo.

De estos, los más mencionados, y conocidos, tienen un pasado muy negro, lleno de raterías. Ahí está el caso del actual Secretario de Comunicaciones del Estado, Tomás Ruiz, un tipo que se siente superior a cualquiera, que cree que lo parieron los dioses, oriundo de Coatzacoalcos, su vida pública está llena de corrupción.

Alguna vez quiso ser gobernador-o actor, por aquello de su amorío con Ana de la Reguera -de nuestro estado, gobernaba Miguel Alemán Velasco, y el municipio de Coatzacoalcos Marcelo Montiel Montiel, quien lo quiso fortalecer llevándolo a las colonias del municipio, pero este tipo, chocante, le daba asco la gente humilde, ni bien terminaba un acto corría a desinfectarse las manos. Su “pureza de sangre” se topó con la pureza de la corrupción del negro Fidel, que lo dejó en el camino.

Mire usted, hasta en esto de la corrupción, hay niveles, porque la corrupción tiene complicidad. Entre más corrupto, mejores posibilidades de crecer, y afianzar la carrera política. Que asquerosidad, pero así es, de verdad, la política tal pareciera que se caracteriza por esa “cualidad”, y en eso de la corrupción, hay buenos alumnos. Son los que alcanzan a llegar.

Mal ejemplo para las futuras generaciones, que desafortunadamente llegan con la misma ambición de poder. Son los que “habremos de mantener” en futuros cargos de representación popular o en algun cargo publico.

El otro, Gabriel Deantes, todo mundo lo dice y lo comenta, no hay que escatimarle inteligencia para robar, pero cuando llegó a Veracruz, vino sin nada, hábil para el billete, supo meterse en la conciencia de Javier Duarte, la misma que le permitió volver-porque regresar algo de lo robado ni maís- como Secretario de Trabajo después de ser “corrido vergonzosamente” por don Próspero, disque que porque había traicionado su confianza. Bastó con lloriquear y chantajear un poco, hasta eso, no mucho, al “flaco” Duarte, para llegar como titular del trabajo,

La corrupción y la impunidad siempre han acompañado a Javier Duarte, y en el colmo del cinismo, se pasa por el “arco de las flatulencias”, todos aquellos cuestionamientos de periodistas y columnistas, y ciudadanos, acerca de la protección que brinda a sus amigos, señalados por enriquecimiento ilícito.

Otro más, en la lista de los corruptos y denunciados por la ASF es José Francisco Díaz Valenzuela, quien también  a su paso como Subdirector de Operaciones Financieras de  la –cargos inventados para robar- Secretaría de Finanzas también está inmiscuido en los fondos desviados, jineteados del Seguro Popular a su cargo, dichos recursos los sacaban, los volvían a meter, manejando el dinero a su provecho. Este hombrecito era el encargado de vigilar su aplicación o su destino, o llámele como usted quiera, pero ese dinero desapareció.

Otro pillo amparado es Salvador Manzur. Íntimo amigo de JDO, su compadre del alma,

sacado de la sucesión estatal, por aquel “error”, cuando lo sorprendieron condicionando la entrega de apoyos federales. Hoy flamante delegado de Banobras. Su paso por la administración pública está marcado por el robo, y la corrupción. Iba bien como presidente de Boca del Río, sin embargo, la ambición le ganó. Su miedo no tiene descanso.

Y a medida que avanzan los días se van conociendo otros casos de desaparición de miles de millones de pesos, de diferentes dependencias, que se acumulan a lo “desaparecido”.

Hoy nadie quiere estar con Javier Duarte, aquellos que falsamente le brindaron su amistad, están escondidos en una curul federal, y ya buscan el acercamiento con el gobernador electo.

Miguel Ángel Yunes Linares los aceptará, escúchelo usted bien, a estos depredadores de los recursos públicos de nuestro estado, y dentro de poco los verá como sus aliados. No hay dignidad en la política. Ya verá usted a un Jorge Carvallo, a un Erick Lagos,  a un Édgar Spinoso, a un Adolfo Mota, a un Tarek Abdalá, a un Fidel Herrera Borunda, al mismo Alberto Silva Ramos, a Fidel Kuri, todos con inmensas fortunas, juntos, apoyando al gobernador electo en su proyecto para “rescatar a Veracruz”……y echando pestes contra quien los hizo millonarios.

La inclusión de estos personajes detestables, en el equipo de Chucky Linares, es casi un hecho, y con ello empezará otro agravio a la sociedad veracruzana.

La política requiere de lealtad, a estas alturas Javier Duarte ya se dio cuenta de ello.

Pronto no sabremos nada de él. A menos que Enrique Peña Nieto le de un hueso en el gobierno federal. Caray, existirá tamaña afrenta al pueblo veracruzano?

//Esto no

El propio Peña Nieto fue traicionado. Empinado por su sensei Luis Videgaray para recibir al nefasto Donald Trump. Las consecuencias saltan a la vista. Le dieron trato de jefe de Estado, un acto reprobable, que fue condenado por todo el pueblo mexicano. La tibieza de Enrique Peña  fue visible. Alcanzo a balbucear que no pagaria México por el muro, y apenas toco suelo estaunidense el aborrecible gringo cuando solto que mexico si pagara, pero que nosotro todavia no lo sabemos.