Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
30 de septiembre de 2016

“Te extraño/como se extrañan las noches sin estrellas,/como se extrañan las mañanas bellas,/no estar contigo/por Dios que me hace daño”.

¿Tenemos razones para extrañar a Javier Duarte, un gobernador que no entendió que se le entregó el poder para hacer el bien, para crear mejores condiciones de vida a los veracruzanos, para crear la infraestructura de un estado que debió avanzar hacia el progreso?

¿Se puede extrañar a un gobernador que desde el primer momento que tuvo el poder lo utilizó para enriquecerse de manera vil, que utilizó el presupuesto de los veracruzanos como patrimonio personal?

¿Se puede extrañar a un sujeto que sació hasta sus apetitos más aviesos dejando en la pobreza a quienes padecieron hambre los seis años que él fue gobernador?

¿Se puede extrañar a un mandatario que prometió abatir la pobreza de Veracruz hasta en un 50%, pero que en realidad sólo abatió la pobreza de unos 50 funcionarios que se coludieron con él?

“Te extraño/cuando camino/cuando lloro/cuando río/cuando el sol brilla/cuando hace mucho frío/porque te siento/como algo muy mío”.

¿Se puede extrañar a un gobernador que siempre cerró los ojos a la realidad, que nunca prestó oídos a los reclamos de sus gobernados? ¿Se puede extrañar a un gobernador que se encaprichó con la mentira, que hizo de la falacia su discurso institucional?

¿Se puede extrañar a un gobernador que sólo utilizó la salud de los veracruzanos para obtener recursos de los programas sociales? ¿Se puede extrañar a un sujeto que nos tuvo siempre al filo de la inseguridad, del secuestro, de las desapariciones, de la muerte?

“Te extraño/en cada paso que siento solitario/cada momento que estoy viviendo a diario/estoy muriendo, amor, porque te extraño”.

¿Se puede extrañar a un gobernador que tiene en su estado el vergonzoso récord de periodistas asesinados, un gobernador que utiliza como estrategia la criminalización de las víctimas? ¿Se puede extrañar a un gobernador que justificó los métodos ilegales de sus policías y que mantuvo en Seguridad Pública a un sujeto que colocó criminales como encargados en cada delegación veracruzana?

“Te extraño/cuando la aurora comienza a dar colores/con tus virtudes/con todos tus errores/por lo que quieras, no sé, pero te extraño”.

¿Se puede extrañar a un sujeto como Javier Duarte, un tipo obstinado y burlón, cínico, engreído, iracundo y prepotente?

Pues según José Ramón Cárdeno Shaadi, secretario particular de Javier Duarte, sí vamos a extrañar a su jefe. Cárdeno Shaadi estuvo como director de asuntos jurídicos en la Secretaría de Salud, una de las dependencias más cuestionadas por la Auditoría Superior de la Federación, y también estuvo en la Procuraduría Fiscal de SEFIPLAN, otra de las dependencias cuestionadas.

Dice Cárdeno Shaadi: “«Se trata de un hombre apegado a derecho y lo van extrañar porque es un buen hombre. Es un gobernador que ha hecho bien su trabajo, ha sido respetuoso con las instituciones, con la Federación y los municipios, un hombre apegado a derecho y conforme al mensaje de nuestros héroes, que nos dieron una nación libre y soberana».

La verdad es que nosotros no vamos a extrañar a Javier Duarte, pero si Cárdeno Shaadi piensa que lo va a extrañar, entonces que se lo lleve para su casa, o en todo caso que lo acompañe a la celda, donde ya están despejando el camino para que llegue.

aortiz52@nullhotmail.com