Sin remitente
 Por Sabino Cruz V.
22 de septiembre de 2016

De los males que desde hace dieciocho años afligen al Estado de Veracruz, y agudizados estos últimos seis por la incapacidad mental-emocional del primer mandatario, la falta de atención/cuidado a males endémicos o de recién aparición como el paludismo, mal de Chagas o el Chikungunya /Zika ante la ausencia de campañas de prevención/erradicación o pago puntual y completo a trabajadores de Vectores de las once Jurisdicciones Sanitarias, hoy se suma, como nunca en la historia política de esta Entidad, la corrupción/complicidad de los funcionarios de la administración estatal.
En más de ochenta años que el gobierno de Veracruz ha estado en poder del Revolucionario Institucional, nunca, como ahora un primer mandatario, un secretario de despacho o un director general, han exhibido su impericia para enriquecerse de manera “inexplicable”, “cubrir las espaldas” al jefe o transportar dinero en efectivo por carreteras federales o espacio aéreo.
Los anteriores gobernantes no pasaron de ser objeto de comentarios de café por los millones de pesos que se embolsaron: Miguel Alemán, hijo, y el préstamo para comprar la flota de aviones de su compañía Interjet; Fidel Herrera y los miles de pesos que traía en la guantera para dar a quien corría con suerte de subir a su auto; Leticia Perlasca Núñez y los millones que exigía al titular del Fideicomiso 2% al hospedaje, Hilder Lara, para que se pagara a Kimenanía producciones de Mónica Camarena, servicios que él no había contratado. Con excepción de Dante Delgado Ranauro y José Luis Lobato Campos+, que si fueron encarcelados, ni los arriba mencionados ni otros se les ha abierto proceso acusatorio.
En la semana que corre nos enteramos de las indagaciones que la Procuraduría General de la República hizo en días pasados en Palacio de Gobierno, para dar seguimiento a la denuncia en contra del gobernador Duarte de Ochoa por “Enriquecimiento Ilícito, Peculado e Incumplimiento del Deber Legal y, que pasó de testigo a indiciado por la falsedad/ocultamiento de información el director general de Catastro y Valuación del Estado, señor Domingo Yorio Saqui.
Sea declarador culpable o inocente, la administración del señor Duarte de Ochoa, por varias generaciones quedará marcada como la más corrupta, cínica, ladrona y estúpida, no solo de Veracruz, sino de las treinta y un restante que integran el Pacto Federal. La poca o nula capacidad para enfrentar los problemas de frente, sin engaño, con la hombría y actitud de haber sido formado en valores y principio, de los servidores públicos como Harry Grappa, que, según sus “sueños guajiros” millones de turistas en cada periodo vacacional dejan derrama económica millonaria; o  Arturo Bermúdez Zurita, exsecretario de Seguridad Pública, señalado por la posesión de más de cinco casas en el extranjero, cuyo valor supero por mucho sus ingresos como funcionario estatal, y del cual se sospecha ha salido del país, son claro ejemplo de la imbecilidad de los funcionarios que por seis años tuvieron la oportunidad de servir a Veracruz y trabajar por el fortaleciendo la grandeza de esta tierra llena de gente honesta, trabajadora y alegre.
La aparición diaria de dos o tres personas asesinadas con lujo de violencia, incluidos los sacerdotes recientemente ultimados en la ciudad de Poza Rica, juntos con los seis jóvenes baleados afuera del bar “Shine” de la ciudad de Orizaba, de los cuales dos han perdido la vida, son noticias que de tanto leerlas ya se nos está haciendo costumbre; así como el desvío sistemático de recursos por parte del secretario de finanzas, señor Antonio Gómez Pelegrín, el acarreo de los encuerados de los 400 pueblos o de antorcha campesina, o las promesas incumplidas de pagos a prestadores de servicios, proveedores y grupos artísticos.
Desde que el señor Duarte de Ochoa, empezó a colocar o mantener en los cargos directivos a sus familiares y/o amigos íntimos, se visualizaba que esta sería una administración sin respeto a las instituciones, sin visión de estadista, capacidad de diálogo, de consenso, pero sobre todo, de estar a las alturas de las circunstancias. Las injurias que espetó en contra del “presunto candidato electo”, el show mediático que levantó sobre las denuncias en su contra, etcétera, fueron una clara manifestación de una mala estabilidad emocional.
Si la administración del cambio no integra como se debe las carpetas para que se abra proceso a todos estos mal veracruzanos, por nacimiento o situación laboral; sean encerrados en la “Alhóndiga de Granadita”, para someterlos a juicio de residencia; se les confisca todo aquello que no puedan mostrar su procedencia, el descontento social, con visos de rebelión civil pacífica, empezará a dar sus primeros brotes.  
La salud de Veracruz está quebrada. A la falta de médicos, medicamentos, fumigadores y aplicadores de vacunas contra el Aedes Aegypti, los veracruzanos tenemos que vérnosla con la corrupción presente en las dependencias de gobierno, la malversación de fondos y la incapacidad de frenar los crímenes dolosos y culposos que a diario se comenten.  
Comentario Breve
No causó extrañeza la declaración del secretario de Turismo, Cultura y Cinematografía, señor Harry Grappa Guzmán, de que no se realizará el Festival Afrocaribeño 2016 por no contar con los 547 mil pesos que se necesitan; pero lo que sí causa mucho malestar es que respalde esta declaración, diciendo que el Festival Afrocaribeño “no es un tema primordial en la actual administración”, y porque “no ha redituado como se esperaba”. (Rogelio Hernández, El Demócrata. 20/09/2016)
Con esta respuesta queda más que evidente que lo cultural dejó de estar en la agenda política de esta administración, después de la rechifla que tuvo que soportar el señor Duarte de Ochoa en la Inauguración de la Residencia Anual de la Orquesta de las Américas, convocada por la YOA (Youth Orchestra of the Americas) en junio de 2011.