Lo bueno es que Donald Trump no va a ganar la presidencia de los Estados Unidos, a pesar de los millones de socio sicópatas que saldrán del closet a votar a su favor. Lo malo es que el gobierno de México ya “agarró” pleito con Trump y se morderá las uñas hasta en tanto no se celebre la jornada electoral y conocer el resultado; pero también que se enemistó con Hilary Clinton, quien se muestra molesta por el gesto del gobierno de México hacia Trump y realmente ella ganará la elección. Lo feo, es que de cualquier manera Peña Nieto salió perdiendo, ni con Trump ni con Hillary está bien, lo peor es que le renunció la Secretaria de Relaciones Exteriores y que la población mexicana le espeta “así, no me defiendas compadre”.