En materia de inseguridad pública, es discordante la información que se proporciona a la población veracruzana desde el enfoque del gobierno federal y el del estado; mientras aquí se nos asegura que no existen focos rojos y que la incidencia delictiva ha bajado, en el texto del IV informe presidencial se avisa que “En cuatro años, la percepción de inseguridad en Veracruz creció del 70 por ciento al 80.5 por ciento, entre la población mayor de 18 años, mientras que la impresión de seguridad tuvo una disminución de 25.7 por ciento a 17.6 por ciento”. Ahora que en la federación conocen esa discrepancia ya no queda sino esperar que el nuevo gobierno estatal se coordine con el federal para combatir con eficiencia al crimen en Veracruz.