Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
23 de septiembre de 2016

No se puede estar de acuerdo con la postura homofóbica de la iglesia católica, quien pasa por alto su ética cristiana con tal de evitar los matrimonios entre personas del mismo sexo. Pero tampoco se puede estar de acuerdo con las acciones que el grupo “Orgullo gay” lleva a cabo, revelando de manera arbitraria nombres de supuestos sacerdotes con prácticas homosexuales. Ellos dicen tener testimonios, que son los relatos de algunas personas que afirman haber tenido relaciones homosexuales con sacerdotes. Dan nombres y creen que con eso es suficiente para inculpar. Si tienen pruebas deberían mostrarlas, pero si sólo son testimonios, difícilmente prosperarán.

Por supuesto la respuesta de la iglesia es negar lo que sólo queda en el dicho, sin embargo no hay que verse tan inocente como Suazo Reyes quien señala que es imposible que en la iglesia haya sacerdotes homosexuales. Suazo Reyes dice que la iglesia es muy cuidadosa en la selección y formación de sus sacerdotes. Sin embargo ya son varios los sacerdotes a los que se les ha comprobado el abuso sexual a menores, algunos de ellos son perseguidos por la justicia; otros se acogen a la impunidad que el clero católico les puede otorgar. En el mismo Vaticano se reveló el famoso “lobby gay” que hasta el Papa Francisco reconoció: “En la curia hay gente santa, pero también hay una corriente de corrupción, también hay, es verdad… Se habla de ‘lobby gay’, y es verdad, está ahí, hay que ver qué podemos hacer”.

El “lobby gay” es un grupo de presión que llegó hasta las puertas del Vaticano. Este grupo, de acuerdo con un reportaje en el periódico La Jornada, se dio a conocer gracias las filtraciones de un laico italiano que hizo amistad con un cura homosexual quien le reveló los nombres de los curas homosexuales en la ciudad de Taranto. De acuerdo con la denuncia presentada por este sujeto italiano hay una red de prostitución homosexual y de pederastia que involucra a sacerdotes católicos de la zona: “El hecho parece confirmar la existencia entonces de una red subterránea de sacerdotes homosexuales y pederastas que pareciera tendría conexión con el llamado lobby gay que asomó su existencia gracias a las filtraciones de documentos secretos del mayordomo de Benedicto XVI, Paolo Gabriel, el fenómeno periodístico conocido como Vatileaks, que dejó al descubierto los trapos sucios, entre otros, los escándalos sexuales del Vaticano”.

De modo que no se puede descartar que eso esté sucediendo en México. Sin embargo, en Italia hubo una denuncia al respecto en donde se presentaron pruebas contundentes, incluidos videos de estos curas teniendo relaciones homosexuales, pues de acuerdo con la investigación gustaban de grabarse en sus orgías.

Si se piensa destapar una especie de “lobby gay” a la mexicana se espera que al menos se presenten pruebas contundentes, para que las acusaciones no queden en meros dichos. Por ahí anduvo dando entrevistas hasta en Telemundo un sujeto que se decía Amante de Peña Nieto. De manera soez hacía referencia a la manera como tuvo relaciones con el entonces candidato a la presidencia de la república. Pero como sólo eran sus dichos nunca pasó nada, su historia se cuenta como mero chiste.

Si no quieren que esto pase como un simple chiste hace falta que se presenten pruebas en lugar de caer en sucia maledicencia.

Armando Ortiz                                                              aortiz52@nullhotmail.com