Ante la serie de acontecimientos que se vienen sucediendo en la entidad veracruzana y que tienen que ver con las indagatorias de la PGR al gobernador y algunos de sus colaboradores, la bancada priista junto a sus adláteres “independientes” nada dicen. Ellos han formado parte del coro pro aprobación de todo lo que se les remitió y ordenó desde el poder ejecutivo, sin embargo no les inmuta la serie de rechazos judiciales que han cosechado con sus irreflexivos votos, el último proviene de un juez federal ordenando detener el proceso de basificación masiva que le autorizaron bajo pedido a Duarte de Ochoa. No obstante, su capacidad para lesionar al interés general de los veracruzanos estará vigente algunas semanas más mientras no asuma funciones la nueva legislatura, tanta sumisa obsecuencia ha deteriorado gravemente el prestigio del Poder Legislativo veracruzano.