En la última década del siglo XX dos ex gobernadores de Chiapas pisaron la cárcel acusados por malversación de fondos públicos, entonces se habló de revanchas políticas como solía hacerse en el antiguo régimen; pero existen  signos importantes del cambio que este país viene experimentando en su Sistema Político. La instauración de instituciones y normatividad contra la corrupción y a favor de la transparencia en la aplicación de recursos públicos ha permitido casos como el de Andrés Granier, ex gobernador de Tabasco, viviendo en cárcel por haber abusado del recurso público; el de Humberto Moreira a quien el Sistema salvó de pisar la cárcel pero sufre condena social; el de Rodrigo Medina, ex gobernador de Nuevo León, a quien la Procuraduría de su estado sigue un proceso penal; sobre el ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, pesa una orden de aprehensión solicitada por la PGR por un presunto desfalco por 32 mil millones de pesos y van contra 250 de sus ex colaboradores; esto último se vive en Veracruz a cuyo gobernador, Javier Duarte de Ochoa, para empezar su partido acaba de amonestarlo seriamente y la PGR no ha ocultado que le sigue los pasos. Todavía hace 20 años era imposible imaginar un sueño de estos.