Después de bloqueos carreteros y de vías de circulación citadina en diversas poblaciones de la entidad el gobierno del estado se ha visto presionado para cubrirle al magisterio protestante el Bono Anual de Imagen por el que demandan, afectando la vida cotidiana de miles de veracruzanos. Solo falta que el gobierno tome este pago como uno de sus logros cuando son compromisos institucionales adquiridos previamente y luego entonces debidamente presupuestados. Qué origina esos desfases en el pago de las obligaciones del gobierno y sí había necesidad de tanto brinco, es una interrogante que debiera despejarse, siquiera para explicarle a los veracruzanos el por qué pasa las de Caín por las justas demandas de la empleomanía magisterial.