El debate mediático entre el dirigente del PRI, Enrique Ochoa Reza y el líder moral de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, refleja el fuerte posicionamiento de este último partido que ha relegado a un tercer término al PRD. Son reveladoras las expresiones de Agustín Basave, ex dirigente del Sol Azteca, cuando señala que más de la mitad de su militancia se fue con MORENA y que su voto blando navega en la incertidumbre, lo que debilita considerablemente al PRD. En esas circunstancias es previsible que el Partido de la Revolución Democrática, para sobrevivir a su debate interno y poder participar con éxito electoral tendrá que seguir la estrategia de aliarse con el PAN, en el Estado de México para la gubernatura y en el 2018, para la presidencia de la república; porque aliarse con MORENA le garantiza convertirse en su parásito.