Primero, un Centro de Mezclas con dudosa verificación surtía al CECAN de la substancia básica para la quimioterapia a los enfermes de cáncer; una enfermera alertó que no se estaban cubriendo las especificaciones del caso para la sanación de los enfermos, fue removida a otra área ¿cuántos pacientes murieron porque no se les atendió como es debido, o al menos hubo investigación sobre ese caso? nada se sabe, porque no existe un protocolo para comparar diagnósticos y tratamientos y si lo hay entonces habría que hurgar en su eficiencia. No solo en el CECAN, en Coatzacoalcos, la presidenta de Casa de Amor, Sara Márquez Romero, denunció desabasto de medicamentos para niños con cáncer en el hospital regional Valentín Gómez Farías: “Están recibiendo incompleto (el medicamento) o llegan con retraso, quieren cambiarles la ruta crítica. Entonces tenemos recaídas, tenemos pérdida de niños nuestros niños se están muriendo y a nadie parece importarles, como consecuencia de esto”, ¿habrá quien la oiga?