A partir de sus pensamientos Donald Trump representa un serio problema para la humanidad y más aún porque aspira a la presidencia de la potencia militar y económica más fuerte del planeta, todavía más porque esa presunción está sujeta a los dictámenes de una democracia electoral en la que el voto decide y muchos ciudadanos saldrán del closet tal cual en su momento lo hicieron en Alemania para apoyar al político que les ofrecía engrandecer la nación: Adolfo Hitler, y así le fue a la humanidad.  Su oponente, Hilary Clinton, es mujer de espolones, con enorme experiencia en la cosa pública y legislativa de su país, ha demostrado que puede con el paquete y, sobre todo, de planteamientos positivos. De allí que el The New York Time la apoye invitando a que voten por ella pues aporta “un récord de servicio y de ideas pragmáticas”,  y no “por el peor candidato elegido por uno de los principales partidos en la historia de los Estados Unidos”.