Si juzgamos por lo que se ha venido difundiendo a través de notas periodísticas en diversos medios de comunicación, particularmente en Reforma, al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, le han enderezado las baterías de todo tipo y en diferentes frentes: en el partido en que milita, el PRI, en el SAT, en la PGR y en la Cámara de diputados. En el PRI el lunes próximo se decide si se le sanciona o expulsa de sus filas, en la PGR tienen abiertas investigaciones en su contra, en el SAT se investigan movimientos bancarios en el país y el extranjero de sus suegros y en la Cámara de diputados se advierte la posibilidad de formularle juicio político. Será un hecho histórico si logra superar ese tremendo torpedeo.