POR SI ACASO…
Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez
19 de septiembre de 2016

*No habrá recursos para obra
*Inmediato gobierno ¡atado!

MÁS ALLÁ de la política, lo político -queno considera aspectos de la contingencia ni baja a la coyuntura histórica sino que tiene que ver con los grandes proyectos, aquellos que constituyen la base de una sociedad-, es lo que se encuentra en riesgo de cara al cambio de Gobierno en el primer minuto de diciembre, sobre todo porque la inversión pública propuesta en el Presupuesto de Egresos para el próximo año afectará a varios Estados, entre otros, Veracruz que verá reducido su presupuesto para obra pública en 21 mil 189 millones 200 mil pesos, algo inusitado que dejará en el tintero muchos proyectos ofrecidos por el actual gobernador Electo, Miguel Ángel Yunes.

Y ES que lo han dicho los clásicos: gobierno que no construye obra pública es gobierno impopular, inexistentey rechazado por una sociedad que espera reciprocidad en el pago de sus tributos, porque es bien sabido que esas infraestructuras –que tienen un fundamento social- se financian con fondos públicos (recaudados mediante impuestos) y, por lo tanto, aunque no tienen fines de lucro, ya que su objetivo no es generar ganancias financieras sino prestar un servicio útil a la comunidad, el gobernante que urbaniza, cimienta y fundamenta su administración en la obra pública, le pone valor agregado a su mandato.

VERACRUZ EN los últimos seis años no tuvo obra pública. Carreteras Estatales y caminos vecinales se encuentran en mal Estado. Obras prometidas que serían el sello de la administración duartista, simple y llanamente, no se hicieron, y las que, finalmente, se concretaron presentan deterioros ya que se negociaron contratos con constructores amigos o, en el peor de los casos, se dejó de pagar a empresarios que ante la insolvencia dejaron a medias las infraestructuras. Otros que las terminaron siguen reclamando pagos pendientes, algo que será heredado al Gobierno de Miguel AngelYunes Linares –si no sucede otra cosa-.

LO LAMENTABLE es que la Federación pretende reducir hasta en un 30.7 por ciento el presupuesto para obra pública en los 32 Estados -en comparación con el presupuesto aprobado de 2016-, lo que equivale, en números redondos, a130 mil 156 millones 200 mil pesos, y sólo tres Entidades recibirán un incremento en relación a lo destinado este año: Quintana Roo, que le serán asignados 1 mil 691 millones 800 mil pesos más, esto es, 85.8 por ciento de lo que maneja actualmente; Jalisco, 7 mil 385 millones 500 mil pesos (11.0 por ciento más), y Querétaro, con 3 mil 413 millones 200 mil pesos (10.8 por ciento adicional).

PERO VERACRUZ no está entre los beneficiados, por el contrario, formará parte de los más perjudicados –partiendo del Presupuesto de Egresos que será sometido a la aprobación del Congreso de la Unión, y de esa manera, en la reducción global, 11 entidades rebasarán caídas de 50 por ciento en relación a lo que manejaron este año, destacando Sonora con 83 por ciento; Hidalgo, 82.6 por ciento; Sinaloa, 74.4 por ciento, Baja California Sur, 67.7 por ciento; San Luis Potosí, 67.3 por ciento; Chihuahua, 65.4 por ciento; Puebla, 61.6 por ciento; Coahuila, 54.3 por ciento, y Zacatecas, 53.7 por ciento.

EN TÉRMINOS absolutos, y para que se tenga una mejor idea de lo que viene –sobre todo en aquellas Entidades gobernadas o que serán administradas por la oposición al PRI, lo que permite deducir que el presidente Enrique Peña busca atarlos de cara al 2018-, los grandes recortes se registrarían en Campeche, con 28 mil 953 millones de pesos de diferencia –menos- respecto a este año; Hidalgo, 19 mil 356 millones 300 mil pesos; Ciudad de México, 19 mil 203 millones, lo que ya provocó el rompimiento del, todavía, jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera con el presidente Enrique Peña Nieto; Veracruz, con 21 mil 189 millones 200 mil pesos menos respecto a este 2016; Tabasco, 12 mil 818 millones 800 mil; Estado de México, 5 mil 163 millones 800 mil; Sinaloa, 4 mil 183 millones 900 mil pesos y, Sonora con 3 mil 555 millones 900 mil pesos menos.

LA SITUACIÓN es grave porque nadie gobierna sin dinero, y lo que se observa para Veracruz es una repetición en materia de obra pública de lo que hizo –o no hizo- Javier Duarte de Ochoa, esto es, nada, o lo que es lo mismo, una simulación que está pagando muy cara, ya que al pueblo no se le engaña, y aunque el caso de Miguel ÁngelYunes Linares será distinto ya que la ausencia de infraestructura en su Gobierno será por falta de dinero -producto del recorte presupuestal y los débitos que serán heredados por el actual Gobernante-, lo cierto es que prometió tanto que acaso esos compromisos contraídos terminen por encajonarlo.

Y ES que, como bien dice el analista Héctor Magaña, coordinador de análisis e investigación del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey: “la reducción de la cantidad destinada a obras de infraestructura, principalmente, es la parte más fácil de reducir en el presupuesto, pero a largo plazo tiene detrimentos en la actividad económica de las Entidades porque se dejan de realizar proyectos que benefician la actividad económica y atraen inversiones”.

Y AUNQUE en algunos casos habrá Entidades que puedan allegarse recursos adicionales e, incluso, de carácter internacional a fondo perdido, el otro problema que enfrentarán algunos Estados –como Veracruz- es que, ante el elevado costo de la deuda pública que enfrentan, resulta difícil que puedan financiar obras de infraestructura con recursos propios. Y aunque si bien ese descenso da buenas señales a los mercados internacionales sobre el ajuste que se está realizando al gasto público en México, a largo plazo no se alcanzarán mayores niveles de crecimiento por la falta de estos recursos.

VERACRUZ, POR lo tanto, tendrá que fomentar la política y dejar a un lado lo político, pero una y otro van de la mano, y si en poco tiempo no hay resultados, lo más seguro es que el 2017 y 2018 se conviertan en un desastre electoral para quienes tanto prometieron en campaña y en los hechos no podrán cumplir. Lo que viene podría ser, por lo tanto, una especie de “tigre llorando en la malla” tras ser nulificado por la habilidad del cazador. OPINA carjesus30@nullhotmail.com