Alejandro Soto Domínguez

Veracruz: por una agenda del gobierno estatal 2017-2018, pobreza laboral

(SÉPTIMA PARTE)

  • Revertir los daños causados a la clase trabajadora en los últimos 6 años, será la prueba más difícil de superar del próximo gobernador del estado.
  • En los cinco años y seis meses del tiempo transcurrido del actual Gobierno del Estado, se ha acumulado un incremento del 10.1 por ciento en la pobreza laboral, conforme a los reportes del ITLP.
  • En el mismo segmento de tiempo antes mencionado, en el país la pobreza laboral creció un 2.5 por ciento, en Veracruz cuatro veces más.
  • Según GCE, tenemos el peor gobernador del país, como dice el dicho: siempre el alumno supera al maestro, Veracruz es el peor ejemplo y la vergüenza de México.

En las dos últimas colaboraciones se ha analizado la problemática del empleo en el estado de Veracruz. Sin duda cabe, constituye la más grave deuda que hereda la actual administración del Gobierno Estatal. Revertir los daños causados a la clase trabajadora en los últimos 6 años, será la prueba más difícil de superar del próximo gobernador del estado. Ante una economía en retroceso en términos de producto por habitante en el periodo 2013-2015, las consecuencias están a la orden del día: en materia de empleo formal con prestaciones sociales, que se contabiliza en el ámbito nacional con el número de trabajadores afiliados al IMSS, con corte al mes julio del presente año, se han perdido 40 mil 965 plazas IMSS, respecto al cierre del 2014, con el agravante que fueron empleos de buena calidad en términos de ingresos monetarios. Así también se agrega la precarización de las nuevas oportunidades de ocupación, en los últimos cinco años y seis meses, la población ocupada que percibe un ingreso de hasta un salario mínimo (SM) creció en un 44 por ciento, contra una disminución del 26 por ciento de los que ganaban entre 3 y 5 SM, además una disminución más que significativa de un 44 por ciento de los ubicados en el segmento de 5 SM y más. Conclusión, hay crecimiento exponencial de la ocupación con ingresos de un salario mínimo, significa que el trabajador no es capaz de adquirir ni la mitad de la canasta básica de alimentos. La pobreza laboral es imparable, no existe una pisca de conciencia social de nuestros gobernantes estatales, como ya se dice, no es por nuestra mala suerte la pobreza, es provocada por la ambición desmedida de nuestros gobernantes, no tienen llenadera.

Bueno, pasando al tema que hoy nos ocupa, y en sintonía de lo antes expuesto, el pasado 24 de agosto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), publico los resultados del Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP), correspondiente al segundo trimestre del 2016. Los del ITLP, son para observar si aumenta o disminuye el porcentaje de la población, cuyos ingresos laborales son menores que el precio de la canasta alimentaria (CA). De tal manera que si el poder adquisitivo de la clase trabajadora empeora, respecto al valor de la CA, el ITLP tendera a subir, como es caso del estado de Veracruz. En los cinco años y seis meses del tiempo transcurrido del actual Gobierno del Estado, se ha acumulado un incremento del 10.1 por ciento en la pobreza laboral, conforme a los reportes del ITLP. En el mismo segmento de tiempo antes mencionado, en el país la pobreza laboral creció un 2.5 por ciento, en Veracruz cuatro veces más. La irritación social se manifestó el pasado 5 de junio, no hubo aplausos.

Cierto, en conveniente aclarar que desde el inicio de las estimaciones del ITLP (2005), en el periodo 2005-2010, solo se observa un salto significativo en el año 2010, cuando Veracruz fue primer lugar nacional por el número de pobres que aportó a la contabilidad del país, nada menos que 600 mil nuevos pobres, de acuerdo con las mediciones oficiales de Coneval. Sin embargo a partir del actual Gobierno del Estado, la pobreza laboral esta imparable. Como dice el dicho: siempre el alumno supera al maestro. Tal vez por esta razón, en la Encuesta Nacional 2016, que realizó la empresa Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), en los capítulos que se refieren a la “aprobación de la gestión del gobernador”, a “satisfacción del bienestar derivado del trabajo del gobierno estatal” y a la “satisfacción de la seguridad”, en todo ellos obtuvimos el último lugar en el ámbito nacional. Los ciudadanos reprobaron de manera contundente a los jóvenes y viejos políticos que gobiernan actualmente el estado más rico del país. Todo un orgullo, se esmeraron en dinamitar los cimientos del progreso de nuestro estado, somos el peor ejemplo y la vergüenza de México.