Catarsis
Por Elsa de León A.
14 de septiembre de 2016

Si una palabra pudiera describir a la Rectora Sara Ladrón de Guevara, yo diría: congruente.

El día de hoy, varias mujeres veracruzanas tuvimos la oportunidad de conversar con ella en el marco del desayuno organizado por la Asociación de Veracruzanas Líderes de Opinión y de Acción, A.C. que preside la doctora Zayda Alicia Lladó Castillo, prestigiada académica, columnista, política, pero sobre todo una gran persona.

En este tenor y antes que nada, agradezco la convocatoria y la invitación a pertenecer a este grupo, que pretende con sus acciones crear credibilidad y confianza; crear puentes hacia el desarrollo social del estado; buscar equilibrios para que los problemas que padecemos los veracruzanos sean resueltos. Dijo la doctora Zayda Alicia Lladó: “Queremos ser la gota de optimismo que hace falta en estos momentos”.

Además de ser un grupo plural e incluyente, como primera acción, se llevó a cabo la conversación con la doctora Sara Ladrón de Guevara, primera mujer Rectora de la Universidad Veracruzana, de la cual concluyo que se ha consolidado como una mujer con un gran liderazgo, no sólo dentro de la Universidad Veracruzana, sino que ha sentado bases que han servido para que en el revuelto Estado de Veracruz la sociedad veracruzana encuentre equilibrio en una persona, un espacio, y sobre todo se sienta escuchada y atendida en sus reclamos y en sus propuestas para tener un mejor porvenir.

Sara se manifiesta a favor de la Equidad de Género. Ella lleva la bandera de la defensa del género, “sea éste cual sea, porque los derechos humanos, deben ser los derechos de todos”. Comentó que, “a pesar de que dentro de la Universidad, así como a nivel estatal y nacional, la mujer representa más del 53 por ciento de la población, somos mayoría, nos tratan como minoría.

“Precisamente eso fue lo que mencionó Hillary Clinton en la reunión esa tan emblemática de Beijing, en la que dijo: ‘Los derechos de las mujeres son los derechos de todos’”.

Es a ellas a quienes defiende no como la “minoría” que pretende luchar por sus “derechos”, sino como la mayoría que en verdad somos “ni más ni menos, solamente como cualquier ciudadano”.

Reflexionó acerca de las críticas que cualquier mujer sufre, que no padecen de la misma manera los hombres, a la hora de estar al frente de una alta responsabilidad, tanto a nivel de la toma de decisiones, como a nivel personal y de imagen. Reconoció que “al igual que hay mujeres mediocres, también hay hombres mediocres”.

En la academia se trata de dar la misma oportunidad a hombres y a mujeres, ya que se evalúa la capacidad y no el género. “Es importante que las familias den oportunidad a las mujeres de estudiar una carrera profesional. Es un gran privilegio, se le abren muchas puertas, la visión del mundo y de su propio ser”.

La UV es puntera en la posición de mujeres en cargos directivos. Esto no es habitual en las universidades de México.

Es cuestión de revertir la cultura de que se apoye más a los hombres porque “son quienes van a mantener a la familia”.

Que la mujer se prepare, repercute en la educación de los hijos y es “siembra para la siguiente generación y es muy fecundo”.

Traigo también muy fuerte el tema de la defensa de la comunidad lésbico-gay, bisexual, transexual, porque son personas que tienen derechos y el derecho a la familia es fundamental. Es un tema que está significando odios”.

La Rectora de la UV habló de la Ley en la Ciudad de México, que desde hace mucho permite el matrimonio entre parejas igualitarias, y esos matrimonios con válidos en todo el mundo. Si en otras partes del mundo están permitidos y son válidos igualmente en otros países. “Entonces, ¿cuál es la discusión?”.

Comentó que la Iglesia tiene al matrimonio de hombre y mujer como sacramento y no está a discusión, “allá y cada quien que quiera sacralizar su unión, pero la sociedad debe proteger a las personas, fuera de la parte sagrada”.

“En el Código Civil está contemplado el divorcio porque es un convenio que firmamos. En la Iglesia no existe. Aunque estamos en un país que se dice laico. Respeto si alguien tiene una opinión distinta porque es válida. Es algo que está en la palestra en este momento.

“Hay otro tema por el que yo me he pronunciado y que significó un cambio en la Constitución de Veracruz: la recientemente aprobada por el Congreso del Estado, Ley por la Vida, que significa criminalizar los abortos. Es una situación que se da en situaciones críticas, ocurre de manera espontánea en muchas ocasiones.

“O cuando las jóvenes toman la decisión dura, fuerte, difícil de abortar, llegan a esa situación porque hay una sociedad que presiona, porque los padres les dicen que ya no pueden vivir en esta casa, porque el novio le dice, ‘ahí te ves’.

“¿Por qué abortan? Porque todas las decisiones son adversas, porque la sociedad no acepta bien a una madre soltera, porque ‘se las va a ver duras’. Toda la sociedad está en contra de una situación que corresponde a la naturaleza biológica de las mujeres, ‘nos embarazamos’ y otra vez, en Ciudad de México, está permitido el aborto, y no ha crecido el número de abortos. Simplemente las mujeres que lo practican, no se mueren.

“La sociedad no puede abandonar a las mujeres que se ven en situaciones críticas. A mí me parece que en estos momentos terribles estamos yendo para atrás.

“Se me hace increíble que en el siglo XXI estamos legislando hacia atrás en lo que parecía que ya habíamos avanzado en términos de derechos humanos.

“En la Universidad hemos hecho muy visible el tema de la diversidad de género y tuvimos un par de eventos, en memoria de una activista, Agnes, que entró a la facultad de psicología siendo varón y que cambió de género. Lamentablemente, murió en una situación de crimen de odio. Luego hicimos otro evento que tiene que ver con el cambio de género, porque otra vez, en Ciudad de México está permitido el cambio de género y significa un problema en términos burocráticos que alguien llega y se inscribe con un género y con un nombre, realiza sus estudios, y cambia de género y de nombre. Entonces, tenemos que hacer algunos trámites burocráticos para validar. Pero insisto, en esta República Mexicana, lo que haces en un Registro Civil es válido en otro y lo tenemos que reconocer.

“Nosotros hicimos un evento con dos estudiantes que cambiaron de género y que o son muy  orgullosos activistas. Una es una mujer mushe, una mujer zapoteca del Istmo. Nació varón y es mujer. Y luego un joven que nació niña. Se inscribieron con un género y cambiaron. Hicimos el evento en el que reconocíamos el cambio de género y les dimos sus papeles. Esto lo hicimos público porque no son los únicos, sabemos que hay otros pero que no tienen este orgullo o este activismo, y entonces sufren todo este pesar de la presión que existe en contra de ellos.

“Creo que como mujeres que hemos sufrido la discriminación de género, tenemos que defender a quien tiene una identidad diversa.

“Estos son algunos de los asuntos que tienen que ver con un posicionamiento ético, solamente de respeto a los derechos humanos y que tienen que ver solamente con los asuntos laicos. Ahí tenemos un compromiso muy grande en la Universidad ya que desde Juárez este país separó al Registro Civil de la Iglesia, quitando  a ésta ese poder de registro de nacimientos y de matrimonios. Y significó también que se pusiera en términos constitucionales la laicidad de la educación.

“Eso impactó el desarrollo de México de una manera muy significativa. Con todo el derecho de los padres de educar a sus hijos en el credo que tengan, eso es aparte, pero el Estado está obligado a dar una educación laica y fuimos educados en eso. Nosotras venimos de una formación con libros de texto gratuito que eran laicos. Ahora todas estas discusiones a mí me parecen retrógradas. Vamos para atrás. Ahí tenemos una lucha. Debemos hacer frente a todos estos temas porque significan dar un mundo de mayor equidad para nuestros hijos y nuestras hijas.

“Tenemos que pensar en las futuras generaciones y eso es algo que sin duda la Universidad lleva a cabo. Una institución de educación superior siempre está viendo hacia el futuro y cuesta trabajo porque estamos construidos en el pasado.

“Me comentó una amiga del Colegio de México, que las universidades estamos constituidas con formatos que se dieron en el siglo XIX, con maestros que nos formamos en el siglo XX y con alumnos del siglo XXI.

“Nos cuesta trabajo porque recibimos estas generaciones con nuevas habilidades, con otra visión del mundo, con más capacidades, mucho más tecnologizados que nosotros, y tenemos que hacerlos mejores seres humanos para el futuro y tenemos que ver cuáles son las necesidades de la sociedad frente al tema de las profesiones; cuáles son las competencias que nuestros estudiantes deben tener; qué nos pide el mundo actual. En ese sentido es en el que la Universidad trabaja.

“La UV es una de las más complejas en este país por su dispersión geográfica. Tenemos 314 programas educativos. Hemos logrado que el 90 por ciento de nuestra matrícula estudie en programas acreditados. Es un logro enorme. Ha mejorado sus indicadores de manera muy significativa y lo estamos haciendo porque tenemos que mostrar a la sociedad que somos una Universidad de calidad.

“Había un embate, incluso mediático de que la Universidad era mala y eso justificaba que nos dejaran de dar nuestros subsidios. Y el haber dado cuenta de lo que nos debían, al mismo tiempo que no dejamos de trabajar y que, al contrario, nos pusimos a trabajar en la demostración de nuestras capacidades y de nuestra calidad, es un mensaje muy claro a la sociedad. Nosotros estamos haciendo nuestro trabajo y lo estamos haciendo bien. Lo estamos haciendo comprometidos y por eso los subsidios nos corresponden como fueron validados”.

Sin duda, interesantes posicionamientos de una gran mujer líder en Veracruz, que se perfila hacia una segura reelección en la UV, pero que sin duda eso no le quita el sueño.

Mujer que se encuentra en su mejor momento: “Me gusta la política pero no me interesa ningún puesto público y así lo he manifestado. No estoy con ningún partido político. Me interesa la democracia y la alternancia en el poder, y estoy comprometida con la Universidad, con la educación y con Veracruz”.

La sesión fue larga, se abordaron temas económicos, políticos, sociales, educativos, humanos, femeninos. Y Sara fue congruente en sus respuestas, siempre equilibrada, sin protagonismo y con una sencillez que más de una vez ha sido criticada, simple y sencillamente por ser mujer.

Sus amables comentarios a edla2004@nullhotmail.com