Viernes contemporáneo
Por Armando Ortiz
06 de octubre de 2016

A unas semanas de que saliera Gina Domínguez de la Coordinación de Comunicación Social de Veracruz, a un servidor le ofrecieron información sobre las estaciones de radio que la ex vocera de Javier Duarte había comprado en el sur del estado. Le dije a la persona que me ofrecía tal información que con mucho gusto tomaba el asunto, pero que para ello necesitaba pruebas. El que me ofrecía la información me dijo que no podía, porque varias personas del gobierno saldrían embarradas; entonces le dije que no, así no.

De acuerdo con información que diera a conocer la periodista Claudia Guerrero, la ex vocera de Javier Duarte, la señora María Gina Domínguez Colío será demandada por presunto o probable enriquecimiento inexplicable y desvío de recursos a su paso por la Coordinación General de Comunicación Social. Asesorada por el abogado Tomás Mundo Arriasa, Virginia Durán Campollo, directora de la revista Semblanza, iniciará su demanda solicitando, vía la Fiscalía del estado, que la oficina de Catastro del estado de Veracruz entregue información sobre las propiedades que estén a nombre de esta persona, asimismo se solicitará a la “Comisión Nacional Bancaria y de Valores, para que informe las cuentas que tiene a su nombre la Madame Gina Domínguez y los montos que en ellas existan”.

Vale señalar que durante los tres años aproximados que estuvo como vocera del gobernador Javier Duarte la señora hizo alarde de una gran cantidad de propiedades que incluían casa, residencias, negocios de restaurantes, cafeterías, estaciones de radio, agencias de noticias y medios impresos. Si bien es seguro que no todo puede estar a su nombre, se tendrá que indagar porque ella se ostentaba siempre como propietaria.

Cabe recordar que hace algunos años trascendió que la señora Gina Domínguez había sufrido un robo en su domicilio. Se afirmaba que le habían robado 50 millones de pesos de su caja fuerte. La pregunta que surgió en ese momento fue: ¿Qué funcionario público tiene tantos millones de pesos en su caja fuerte? ¿Cómo los juntó si no ganaba más que el gobernador? ¿Por qué no hubo una denuncia del robo?

Gina Domínguez se había mantenido en silencio, guardadita, de bajo perfil, como la muñeca fea, “escondida con los ratones, temerosa que alguien la vea”, tratando de no moverse para que nadie la notara. Sigue como presidenta de la Fundación Colosio, pero apenas se aparece en los actos públicos. Ya hasta retiró de la avenida Orizaba en Xalapa las mesas que obstruían el paso de los transeúntes, porque la señora se había apropiado hasta de la acera.

El que hace unos meses dio nota fue su retoñito, un joven que presumía en redes sociales la vida de excesos que su madre le consigue con el “sudor de su frente”; sus viajes a Las Vegas y sus botellas de licor que derrama sobre sus amigos.

Bien por la periodista Virginia Durán Campollo que tiene el valor de hacer la denuncia. Esperemos que con la investigación vaya saliendo la verdad de su inmensa fortuna. Por supuesto que vamos a estar pendientes, porque si alguien fue cómplice de Duarte durante los primeros tres años de este sexenio, esa fue Gina, la vicegobernadora, Domínguez.

aortiz52@nullhotmail.com