Astrolabio Político 
Por Luis Ramírez Baqueiro
31 de octubre de 2016

 

“Con audacia se puede intentar todo, más no conseguirlo todo.” – Napoleón Bonaparte.

 

Y simplemente no les quedo de otra, los alcaldes del PRD, encabezaron desde el pasado viernes lo que hoy se conoce como la “Toma del Palacio”, en su afán de encontrar respuesta a un reclamo justo, que afecta a millones de veracruzanos ante la falta de ministración de los recursos federales por un monto estimable a los 6 mil millones de pesos.

A la acción emprendida por los alcaldes perredistas se unieron también como ya es conocido, ediles del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, provocando con ello, la exhibición de un escenario de desgobierno en la entidad, ante la falta de atención de parte de cuando menos el responsable de la política interior del Gobierno del Estado, Genaro Mejía de la Merced, quien solo se remitió a señalar que las puertas del Palacio de Gobierno están abiertas para todos los veracruzanos.

Evidentemente lo que omitió Mejía de la Merced es que lo que en esta acción demuestra es como el estado de cosas en Veracruz ha quedado trastocado, la toma del recinto oficial del Ejecutivo, ha provocado la total perdida del estado de Derecho, la ridícula presencia del secretario de Finanzas y Planeación, Antonio Gómez Pelegrín, tumbado en un rincón, del Salón Benito Juárez de la propia Secretaría de Gobierno, es la evidencia, de que la federación debió haber intervenido hace mucho.

La evidencia del saqueó por todos conocido queda en evidencia con las palabras del propio Gómez Pelegrín quien sostenía frente a los ediles perredistas durante la madrugada del sábado que el recurso federal etiquetado para sus demarcaciones debió ser empleado para garantizar la paz, el orden social, y la estabilidad de la entidad.

A lo que todos no cuestionamos ¿cuál paz, cual orden social, cual establidad?

De plano o la edad alcanzó al titular de la Sefiplan o ya da esbozos de comenzar a padecer una patología, pues observar una realidad ajena a la que enfrenta Veracruz esta de pensarse.

Aún más grave al reconocimiento hecho por el titular de Sefiplan de un delito de orden federal, al disponer y destinar recursos destinados ex profeso para los ayuntamientos a otras obras, o acciones, fue enterarnos por el propio Gómez Pelegrín –allá en Boca del Río, este domingo- que el monto está cercano a los 10 mil millones de pesos.

Por lo que coincidió con el gobernador interino Flavino Ríos Alvarado en la imperiosa necesidad de que la federación envíe urgentemente un fondo por 11 mil millones de pesos para el cierre de la presente administración.

A este reclamo desde el pasado viernes el mismo alcalde de Xalapa, Américo Zuñiga Martínez le expresó a este reportero que urge, la respuesta inmediata de la autoridad federal y estatal, pues lo que se está poniendo en riesgo es la viabilidad de los ayuntamientos en la ejecución de obra, pago de nóminas y un sinfín de compromisos que las administraciones municipales demanda.

Lo que si trastoca el tejido social, y principalmente la gobernabilidad de la célula básica de la administración pública, pues el primer nivel de contacto con la ciudadanía queda indefenso y sin posibilidad de responderle a la población, y eso, señores, si es un asunto preocupante, de orden social, que puede desencadenar la ira de la población, que una vez encendida, difícilmente podrán parar.

Esperemos que la prudencia, quepa en todos los sentidos, pero sobre todo, la autoridad estatal, asuma la responsabilidad de respaldar a los ayuntamientos, y al menos demostrar que se tiene tacto político, y no ese comportamiento paquidérmico que destruye la construcción de acuerdos que permitan transitar en paz el cambio de gobierno.

Sextante.

Bien por el delegado del ISSSTE, Renato Alarcón Guevara, quien fue el orador oficial en el XVI Aniversario Luctuoso del ex gobernador, Fernando Gutiérrez Barrios allá en Boca del Río.

Alarcón Guevara reconoció que aprendió directamente de las enseñanzas y charlas que sostuvo con “el hombre leyenda” que le permitieron comprender que el ejercicio público es un tema que va más allá de las aspiraciones mal sanas que no aportan nada.

Para Gutiérrez Barrios, servir a México desde el servicio público, representó un apostolado, representó servir a la república lo que en sí mismo es ya una actitud de vida.

El también ex discípulo del desaparecido Sebastián Lerdo de Tejada, recordó la última charla que tuvo con el hombre que sirvió a siete presidentes de México, quien le recomendó leer un libro, el cual le resumió rápidamente señalándole que para servir en política se necesita vencer a cuatro enemigos, y el cuarto se vence parcialmente.

Primero, le dijo Gutiérrez Barrios a Renato, es vencer el miedo y las inhibiciones internas; ganarle al enemigo que ronda nuestra conciencia y que muchas veces nos hace callar cuando debemos de hablar.

El segundo, es encontrar el justo medio de todas las cosas; para vivir en el equilibrio del discernimiento de lo bueno y lo malo, de lo aceptable y lo inaceptable.

El tercero, es aprender a controlar el poder y no ser víctima de él; porque el poder al listo lo marea y al tonto lo enloquece.

Y el cuarto, mi querido Renato, le dijo Don Fernando, es mantenerte lúcido en los últimos años de tu vida, para que en la vejez, esperar la muerte.

Abra de no perderse de vista a este destacado funcionario federal, que confirma que aun en la juventud, existen talento y madurez, que cuentan con el fundamento y los principios éticos para trascender en la vida pública sin pasar al olvido como otros que hoy mejor prefirieron no pasar a la historia, pues seguramente serán borrados ante el grave daño que le hicieron a la entidad.

 

Al tiempo.

 

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