Realpolitk
Por Ricardo Olivares Pineda
24 de octubre de 2016

El poder de infección en la corrupción es más letal que el de las pestes.

Augusto Roa Bastos

La corrupción en política siempre ha existido, en las últimas décadas se ha extendido a muchos ámbitos de la sociedad en un mundo cada vez más desequilibrado, cada vez más materialista, donde se han ido perdiendo los valores morales y el consumismo se ha empoderado.

Frank Herbert dijo: La corrupción lleva infinitos disfraces. Ningún país escapa a esta epidemia, la política, el dinero y el poder siempre han estado mezclados, aun en los países más democráticos;  el concepto de corrupción política, se refiere al mal uso del poder público, para conseguir beneficios ilegítimos, el término opuesto a corrupción es la transparencia y la rendición de cuentas.

La democracia ha triunfado en todos los continentes pero también la corrupción ha crecido enormemente, la teoría dice “a más democracia menos corrupción”, pero en la Realpolitk el proceso de democratización ha estimulado la corrupción; desafortunadamente no siempre han llegado los mejores gobernantes y hoy tenemos muchos ejemplos de ellos en todas las corrientes ideológicas. Existen muchas formas de corrupción, recordemos algunas: El tráfico de influencia, las extorsiones, la malversación, el soborno, el fraude, la impunidad, la información privilegiada, el patrocinio, etcétera.

Según algunos estudios por expertos en la materia, los países más corruptos en el mundo son: Somalia, Corea del Norte, Afganistán, Sudan, Libia, Irak y Siria  en América Latina: Argentina, Colombia y México; donde menos corrupción existe es en  Dinamarca, Nueva Zelanda, Finlandia  Suecia, Países Bajos, Chile y Uruguay.

Entre menos democracia real exista en un país, la posibilidad de mayor corrupción se dará, los escándalos por este mal están a la orden del día, por las grandes fortunas que se han acumulado, tanto en el sector público como en el privado, el escritor francés Honoré de Balzac decía “detrás de cada fortuna hay un ilícito”. Ante el descrédito del gobierno federal y de algunos gobiernos estatales y municipales, es importante señalar que algunos indicadores económicos nos dicen otra realidad económica como país, ante el mundo, que no es tan drástica ni  triunfalista, en comparación a lo que está sucediendo en el orbe, incluyendo a los países con mayor crecimiento, ahí está China en picada.

En estos últimos  4 años después del pacto por México, los indicadores económicos se han mantenido más o menos estables a excepción del peso y el precio del petróleo, la economía crece al 2.5% anual, la recaudación es 13.5% del PIB en 2016 en 2012 era de 8.4% se ha incrementado la eficiencia tributaria, la Inversión extranjera creció y en este año es de 120 mil millones de dólares hasta el mes de mayo. El mercado interno está creciendo lo que es una buena noticia, se han generado más de 2.2 millones de empleos, sobre todo en la zona centro y norte del país. México es un gran exportador de automóviles, motores, línea blanca y otras importantes manufacturas, el comercio exterior es pilar importantísimo para el crecimiento económico del país.

Los problemas de inseguridad y corrupción empañan cualquier avance o equilibrio en la variables macroeconómicas, muchos mexicanos no creen en los resultados del gobierno y tienen razón no se reflejan ni en sus bolsillos ni en la seguridad pública.

La cruzada contra el hambre, programa social prioritario del gobierno cubre cerca de 4.5 millones de pobres y sigue avanzando, falta sólo a corto plazo programas de empleo temporal para fortalecer su situación económica.

Los Estados con más retraso económico y con mayor inseguridad son: Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Tabasco y Tamaulipas;  todos los días se dan hechos ilícitos y actos de corrupción.

Seguimos tendiendo elecciones aceptables, los votos se cuentan y valen, la democracia electoral avanza y los acuerdos en las cámaras son importantes entre los partidos políticos como la Ley general del Sistema Anticorrupción, la Ley general de Responsabilidades Administrativas y la Ley orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa; ahora esperemos su aplicación para todos sin distingo. Esa es la Realpolitk.