Ya resulta bastante obvio que el agonizante gobierno estatal ha venido adoptando decisiones empujado por la presión debido a su inoperancia pero también a un prurito de autoritarismo, como ocurre con el decreto que reforma el artículo 33 de la Constitución Política del Estado a cuya publicación se ha resistido pero dobló esa terca voluntad un Juez Federal gracias a la promoción del gobernador electo Miguel Ángel Yunes Linares con un amparo para obligar a que Javier Duarte o el Congreso Local promulgara la reforma constitucional que obliga a que el Plan Veracruzano de Desarrollo (PVD) se entregue el 5 de noviembre; una terquedad que demuestra prevalencia del rencor personal sobre los intereses de Veracruz.