dyorios

Al amigo Domingo Yorio le está ocurriendo lo que el lugar común reza: “estuvo en el lugar equivocado, en el momento menos esperado y en mala compañía”; hombre responsable y precavido en sus labores, por alguna razón ahora se encuentra en un trance que lo enfrenta a las autoridades de la PGR. Sin duda Yorio saldrá airoso en cuanto se aclare su intervención en el proceso indagatorio contra Duarte de Ochoa, un asunto en el que las circunstancias de tiempo y lugar lo implicaron, y lo más probable de manera involuntaria.