De verdad que el cinismo sin límites es lo que distingue a la mayoría de los funcionarios de la agonizante prosperidad y para muestra ahí está la “exigencia” de Gustavo Souza Escamilla, presidente del Fideicomiso del 3 por ciento a la Nómina, para que la Secretaría de Finanzas estatal le regrese el dinero que no le ha suministrado durante los últimos años, reclamo que por supuesto nunca realizó hasta ahora, a pesar de saber perfectamente que los recursos de dicho fideicomiso estaban siendo jineteados por el Gobierno del Estado.

Resulta que esta “exigencia” no hubiera ocurrido de no ser por el informe de la Cuenta Pública 2015 que recién entregó el ORFIS a la Legislatura local donde se revisa la Cuenta Pública Consolidada del Gobierno del Estado y la del Fideicomiso del 3 por Ciento a la Nómina, donde a partir del análisis de algunos diputados se resalta que sólo para ese ejercicio fiscal SEFIPLAN tiene pendiente ministrar recursos del orden de los 5,790 millones de pesos, que aunados a faltantes de ejercicios anteriores, suman recursos no suministrados por aproximadamente 9 mil millones de pesos, y que simplemente por instrucciones de Javier Duarte no llegaron a este Fideicomiso, impidiéndole cumplir con su objetivo de realizar obras de infraestructura para el desarrollo estatal, por lo que ahora al valiente funcionario no le ha quedado de otra que reclamar la devolución de los faltantes so pena de parecer aún más lo que realmente ha sido, un cómplice de estos bandidos.