O  P  I  N  I  O  N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre

Sin lugar a dudas la solicitud de licencia de Javier Duarte de Ochoa al cargo de gobernador del estado la semana pasada, era algo que desde hace aproximadamente dos años estaba pidiendo la población y la mayoría de los servidores públicos de esta entidad.

Solicitud que se debió a orden salida de Los Pinos y que ha sido calificada como bastante tardía    -que parece ser una de las formas de actuar de Peña Nieto-    por la mayoría de los que habitamos este estado. Aunque según opinión de los que saben todo lo que sucede en las altas esferas de la política nacional, esta no fue la primera vez que se sugirió esta acción desde la Casa Presidencial de esta Nación.

Pues baste analizar algunas de las acciones llevadas a cabo por diferentes dependencias del Ejecutivo Federal hacia la segunda parte del sexenio de la mal llamada “fidelidad”, el nefasto actual sexenio veracruzano. Ya que todo inició cuando el titular de la Auditoria Superior de la Federación (ASF) en entrevista televisiva, considero que sería conveniente que se llevara ante la Ley al ex Ejecutivo del Estado de Veracruz, acto al que siguió la serie de demandas ante la Procuraduría General de la República (PGR). Para posteriormente ante la publicación del portal Animal Político de las “empresas fantasmas”, también parte fundamental de la actual corrupta administración estatal.

El Sistema de Administración Tributaria (SAT), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entrará con tantos bríos a investigar el asunto, el cual ha ido de menos a más en cuanto a corrupción descubierta a la administración que manejó a su antojo el desprestigiado Duarte de Ochoa. Acciones que son claras señales de que ya te debes ir o te ira mal.

Pero independientemente de todo lo citado, lo importante que ya se le obligó a dejar el cargo, para que enfrente como cualquier ciudadano, como debe ser, a las demandas que hay en su contra. Lo que espera todo Veracruz y parte de la población de México, por el bien del país.

 Como consecuencia de lo sucedido el pasado miércoles 12 del presente mes, el doctor en derecho Flavino Ríos Alvarado, a las 23:44 horas, rindió la protesta de Ley como Gobernador interino del Estado de Veracruz, para terminar los 48 días restantes del actual sexenio. Dejando el cargo de Secretario General de Gobierno.

Ríos Alvarado es un político de tiempo completo y así lo demuestran los diferentes cargos que ha desempeñado en la administración estatal en los diferentes sexenios, iniciando como Director de Acción Social. Es licenciado en derecho por la Universidad Veracruzana (UV) y doctor por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de las cuales ha sido catedrático. Notario Público N 9 en Minatitlán. Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP). Director de los Servicios Coordinados de Educación de la Secretaría de Educación en el Estado de Veracruz, Secretario de Educación del Estado de Veracruz (SEV), en dos ocasiones Sub secretario de gobierno, legislador local y últimamente Secretario General de Gobierno. Cargos todos en los que ha dejado su huella de trabajo y la transparencia en su proceder como servidor público

La experiencia en la administración pública del doctor Ríos Alvarado no está a discusión, los hechos lo muestran como un político apegado a la legalidad e institucional. Razón por la cual el que haya llegado a ser el Ejecutivo del Estado de Veracruz, es una garantía de que en estos pocos días que le quedan a la administración estatal las cosas cambiaran para bien.

Una muestra la pudimos observar al día siguiente de su toma de posesión, día en que no hubo toma de instalaciones, ni plantones en la Plaza Lerdo, así como los ya tradicionales cortes al tránsito vehicular en diferentes calles y avenidas de la ciudad. Son pocos días, los cuales serán muy difíciles, pero seguramente la mano política y conciliadora del doctor Flavino se dejará sentir. Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhotmail.com (Fech. Púb. Lun. 17-octubre-16)