Místicos y Terrenales
Por Marco Antonio Aguirre Rodríguez
17 de octubre de 2016
  • Un viejo PRI que se resiste a cambiar

 

 

 

La solicitud de rescate a Veracruz ya fue entregada.

Ya fue recibida.

Y ya fue aceptada.

Jorge Winckler Ortiz, abogado y colaborador muy cercano de Miguel Ángel Yunes Linares, difundió éste viernes 14 de octubre una fotografía con José Antonio Meade Kuribeña, Secretario de Hacienda.

La fotografía se tomó en Palacio Nacional.

Imagen que hace constar que Jorge Winckler llegó hasta él y fue permitida para que se difundiera.

Y ¿qué fue a hacer un colaborador cercano de Miguel Angel Yunes Linares en las oficinas de Hacienda en Palacio Nacional?

Definitivamente fue a mucho más que a saludar y a hacer un recorrido turístico por pasillos que están vedados al público en general y a cualquiera que carezca de un asunto específico y programado.

Pero además el texto de Winckler en el tuit en que colocó la fotografía también alimenta esta situación “Un gusto saludar al Secretario de Hacienda ‪@JoseAMeadeK . Vienen grandes cosas para ‪#Veracruz”.

El acuerdo entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el gobernador electo continúa.

Este lunes 17 será el día 45 para que se acabe el actual sexenio.

Los terrenales estamos a la expectativa de cómo será el próximo gobierno.

 

UN VIEJO PRI QUE SE RESISTE A CAMBIAR. Flavino Ríos acudió el sábado 15 de octubre a las oficinas del PRI estatal, a una reunión para preparar la llegada este lunes, de Enrique Ochoa Reza, presidente nacional de ese partido.

Los priistas, incluyendo a Flavino, se reunieron con la expectativa de preparar una cena de negros para en aquelarre y en gritos exorcizantes, lograr que Miguel Ángel Yunes no asuma la gubernatura de Veracruz, tan sólo por las acusaciones que le hacen.

Ese es un PRI con todo el olor de Fidel Herrera porque Amadeo Flores fue Procurador de Justicia con su ahijado político, Javier Duarte

Así pues, Enrique Ochoa llegará a querer conformar un nuevo PRI, pero se encontrará con que el PRI que hay en Veracruz es el viejo PRI, que se resiste a cambiar, que se niega a ver que es un partido ampliamente derrotado, por el terrible desprestigio que carga gracias a la más que desastrosa gestión de Javier Duarte.

¿Cómo esperan que los terrenales veracruzanos les crean que serán un nuevo PRI con esas viejas y maltrechas caras?

45 días no serán suficientes para convencer que merecen volver al poder, pero en cambio pueden ser hasta excesivos para corroborar que la derrota fue bien merecida.