O P I N I Ó N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre
05 de octubre de 2016

Si el sexenio anterior o sea la primera parte de la equivocada llamada “fidelidad”, fue desastrosa por todo lo que vivimos, ésta segunda parte, obviamente está peor. Situación que se agravó aún más a partir del pasado mes de enero, pues fue cuando comenzó a destaparse la cloaca en que el apodado “el tío” y su principal invento, no por inteligente o preparado, sino por todo lo contrario, convirtieron a uno de los estados más ricos de este país.

Cuatro son los principales problemas que ahora tiene la entidad que son: la economía, la inseguridad, la atención a la salud y el desorden en que sumieron al sector educativo de todos los niveles.

El económico es el que más se ha notado por razones obvias, pues lo primero que duele en el seno familiar es no tener para poder cubrir las necesidades de la familia, como son: casa, comida, salud y educación.

El segundo en importancia por el peligro que representa es sin lugar a dudas la seguridad. La cual ya no existe en estas tierras, principalmente en las zonas rurales, pues como se ha descubierto, los débiles y mal pagados grupos que integran las policías municipales, exactamente por estas razones y muchas más, han quedado bajo el control de la delincuencia organizada.

Por lo que respecta a la falta de atención a la salud, ésta es el reflejo del grave problema económico que enfrenta la actual administración estatal, por el corrupto manejo de los millonarios recursos públicos que son propiedad de los veracruzanos, pero que se usaron, como si fueran privados. Acción que también ha provocado el desorden en que está sumido el importante sector magisterial de la entidad.

Pero el económico que hemos enlistado en el presente comentario como el principal, ha traído innumerables consecuencias a toda la población veracruzana, como son la inseguridad y la corrupción. Muestra de lo citado es lo que pasó hace unos días entre varios taxistas y un ladrón apodado “El Norteño”. Personaje perteneciente al mundo de la delincuencia y que ya había asaltado a varios trabajadores del volante, hasta que entre ellos a falta de la intervención de las fuerzas de seguridad, lo atraparon. Fue golpeado y tuvo suerte de haber sido rescatado a tiempo. Lo que hace muy sospechosa la intervención de las fuerzas de seguridad, que sí pudieron llegar a tiempo para rescatar al ladón y hasta ese día no pudieron evitar que éste realizara asaltos a los taxistas. Lo que también nos pone a pensar que las autoridades policiales están solapando a estos delincuentes, pues después de haber cometido varios atracos y ser conocido por ello, como es que andaba en libertad haciendo su “TRABAJO”. Usted que piensa estimado lector.

Es exactamente en este tipo de delito, en el cual se conjugan la inseguridad y la corrupción, entre otras cosas. Ambos derivados de los bajos salarios a las fuerzas policiacas, lo que no es un pretexto para delinquir, así como también la falta de empleo en la entidad. Todo resultado de la pésima administración y gran corrupción en el manejo de los recursos públicos por los integrantes de la actual administración estatal. Por el momento lo único que falta es que los grupos de autodefensa abarquen más territorio estatal, ante la falta de seguridad que tiene la obligación el estado de proporcionar a la población. Hasta el miércoles.

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