Orfis

Durante los seis años del periodo de gobierno encabezado por Javier Duarte de Ochoa, el Orfis ha funcionado con una simulación inaudita al grado que curante seis años no encontró nada fuera de lo común en cuanto a irregularidades en la administración duartista, salvo observaciones de carácter administrativo el recurso público se aplicaba conforme a la ley. Por ese síndrome sexenal llama ahora poderosamente la atención que a dos meses de concluir la gestión del gobierno al que encubrió en todo, ahora el titular del Orfis haya decidido seguir la máxima “de que lloren en mi casa mejor en la tuya” y descubrió la cloaca de corruptelas encontradas en la cuenta pública 2015. Ahora sí, cumpliendo cn la función que le corresponde, no de tapadera, el Orfis nos descubre la podredumbre financiera y administrativa en la administración pública estatal.