Ya tronaron cohetes al por mayor, ahora es la hora de recoger las varas, lavar los trastes, limpiar las sobras del gran jolgorio; tal sucede normalmente después de una fiesta, de esos festejos pueblerinos tan frecuentes en nuestra tradición cultural, mucho folklor. Así le sucede a Javier Duarte de Ochoa y familia, tristemente involucrada en vergonzosas investigaciones de la justicia mexicana pero la familia sabía de ciertos festejos inapropiados y sin embargo participó en ellos. Ahora se deben pagar las consecuencias, es lamentable, pero el que la debe la paga. Diálogo en la intimidad:  ¿Por qué nos metiste en esto? “pero lo hiciste con mucho gusto”.