Paulatinamente se estarán poniendo al descubierto las complicidades que el órgano de control del gobierno del estado y el Orfis han venido implementando para ocultar el gravísimo latrocinio de que ha sido víctima el erario veracruzano; ni en la Contraloría del estado ni en el Órgano de fiscalización se detectaron a tiempo las irregularidades cometidas en los órganos fiscalizables, excepto ahora en la cuenta pública 2015 sobre la que el Orfis detalla anomalías, nada menos que una desvío por 14 mil millones de pesos. En ese tinglado habrá participado de manera activa la Comisión de Vigilancia de la Legislatura local, puesta bajo el mando de un diputado priista disfrazado de “oposición”. En la medida de los acontecimientos, la fuerza de las circunstancias revelará mayor información de lo que ahora se conoce solo “la puntita”.