Con las declaraciones del nuevo Procurador General de la República de que Javier Duarte no ha salido del país, al menos en forma oficial, ha trascendido que esta afirmación se sustenta en que, aparte de que hace unos meses se les negó a él y a su familia visas para entrar a los Estados Unidos, no sólo como turistas si no aún como inversionista, en los días previos al 12 de octubre en que anunció en Televisa su solicitud de licencia como gobernador del estado, solicitó un paquete de visas a la Embajada de Canadá en México, para él, para su esposa y sus hijos.
Las mismas fuentes aseguran que el Gobierno de Canadá negó esos documentos consulares por la pésima fama de Duarte y durante varios días los pasaportes estuvieron bajo resguardo de dicha embajada. Así también, en los pasillos de la PGR se comenta que por instrucciones presidenciales se ha establecido un riguroso cerco de vigilancia a familiares y amigos del próspero y que, de acuerdo con la información que se tenía hasta anoche, la detención del ex gobernador se podría dar en cualquier momento.