A los Constructores de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, que se encuentran apostados frente a Sefiplan se les complicó el problema ahora que solo faltan dos meses para que termine la administración estatal sin que reciban el pago que alegan merecer por obras concluidas sin que medie un contrato. En realidad su caso es difícil porque confiaron en la palabra de algún funcionario que los convenció de solucionar una petición de obras y lo hicieron sin constancia documental que soporte un pago: “Se solucionaba la inmediatez de un problema social y se acumulaban deudas de los constructores”, dicen; sin embargo es probable que el gobierno entrante no reconozca sus exigencias porque, ¿de qué manera pagar sin que medien documentos que avalen su dicho? El Secretario de Finanzas dialogó con ellos, pero quizá les recordó la canción “llegaste tarde en el ocaso de mi vida triste” porque lo rechazaron con cajas destempladas. Solo les queda el recurso de demandar a quien los empinó.