Yuriria Sierra, escribe en Excélsior: “…Somos el país en donde el Presidente no le atina al tono para comunicar con la población. Donde los partidos políticos actúan para limpiar sus filas hasta que la mugre les llega al cuello. […] donde la inteligencia nacional ubica a los criminales hasta que éstos nos mandan comunicados de prensa para deslindarse de acontecimientos. Somos el país de los Duarte, Borge, Medina, Padrés y Moreira. […] somos ese México reconocido en el mundo por algo más que su violencia. Y aunque casos tan presentes como el de Ayotzinapa han generado reacciones de organismos internacionales,[…]. Los claroscuros de nuestro país, aseguran, son a causa de la necesaria evolución que ya vivimos. […], los tiempos en que la información se difunde a mayor velocidad nos están apresurando, aunque ya lo entendido será cosa nuestra, a una transición necesaria en donde las ambigüedades, los eufemismos y las simulaciones ya no puedan tener ningún tipo de lugar…”