¡ADELANTE!
Por Pepe Valencia
04 de septiembre de 2016

 

En diciembre se inicia una nueva era política en Veracruz. Independientemente de que se modificarán y perfeccionarán las estrategias en materia de seguridad y combate a la corrupción, también será distinta la relación del flamante gobierno con los medios de comunicación.

 Atrás queda la época del ominoso soborno oficialista a la prensa, que no  es otra cosa que la infamante entrega de dádivas subrepticias a comunicadores que alquilan su pluma para elogiar hasta la ignominia al gobernante en turno y denostar con virulencia a los enemigos de éste.

Conozco de primera mano casos de propietarios de medios impresos, digitales o electrónicos que recibían desde 500 mil pesos hasta uno o dos millones de pesos cada mes. Había también algunos que se conformaban con cantidades menores, habida cuenta que sus periódicos, revistas o portales de internet no los leen ni los propios editores.

Recibían embutes del presupuesto público, o sea, dinero de los veracruzanos. Millones y millones de pesos que debían ser invertidos en obras y servicios en beneficio del pueblo, se destinaban para enriquecer a comunicadores que en vez de informar, desinformaban, con tal de halagar al poderoso en turno.

Y ya ni se diga de las escandalosas sumas pagadas a los llamados medios de circulación nacional, que se cotizan en millones de pesos mensuales. Los indicios de hoy son en el sentido de que el gobierno que encabezará Miguel Ángel Yunes Linares, no soltará ni un centavo partido por la mitad a periódicos sin lectores.

 Los beneficiados serán los veracruzanos en primer lugar. También la prensa honesta y crítica, pues sólo sobrevivirán los verdaderos profesionales de prestigio, los que cuenten con la confianza y credibilidad del público lector.

Los demás, los pasquines que se venden al mejor postor, los dizque periodistas acostumbrados a vivir del gobierno, los que golpean y atacan sin fundamento para luego cobrar por recular y alabar a los servidores públicos, están condenados a desaparecer. Solitos cerrarán sus puertas para dedicarse a otras cosas.

Habrá verdadera prensa crítica, plural, democrática como en otros países, donde los medios se sostienen de manera honesta, de sus ventas lícitas de publicidad y circulación y no viven a expensas de lo que les regala el gobierno.

Relación transparente, todo debidamente facturado, con medios de comunicación serios y profesionales.

Durante los últimos 12 años se pervirtió y prostituyó la relación del gobierno con la prensa. Es tiempo de corregir errores y todos saldremos ganando, gobierno, medios de comunicación y, sobre todo, los veracruzanos.

PD.- El primero de diciembre, Miguel Ángel Yunes Linares asume formalmente la gubernatura a pesar de aviesos  rumores difundidos por  los agoreros del caos.