Orfis

Asegura el titular del Órgano de Fiscalización Superior, Antonio Portilla Vásquez, que “no estoy aferrado al cargo”, como si en eso consistiera su labor al frente del Orfis. Sucede que el sentimiento de culpa invade a quienes no obran con apego a una ética laboral, la de asumir cabalmente una grave responsabilidad como es cuidar los intereses de la comunidad en general. Pero desde muy lejos se ha visto que en el Orfis hubo más disposición para escuchar la voz de la consigna que la voz de la conciencia y ahora que la corriente anticorrupción es generalizada pretende adoptarse una actitud diferente a la seguida por varios años. En este caso la última palabra la tiene la Legislatura que entrará en funciones en noviembre próximo que por supuesto tendrá la tarea de revisar la actuación del Orfis y en todo caso decidir la permanencia o remoción de su titular y si existió deber no cumplido reportarlo a la autoridad correspondiente.