Esta tarde sabremos el nombre del político veracruzano que entrará al relevo de Duarte de Ochoa en el gobierno de Veracruz, la calidad de efímero no le resta importancia . No se va Duarte de Ochoa por un deseo personal, las circunstancias lo obligaron a tomar la decisión de solicitar licencia al cargo; deja tras de sí un Veracruz dolido y el balance no lo favorece. Quien lo sustituya tendrá el paquete de serenar los ánimos, de acondicionar las circunstancias para que el relevo de la transición se produzca en los mejores tiempos, ya no mediará la confrontación sino la responsabilidad histórica que implica la vida en paz y tranquilidad de ocho millones de veracruzanos.