Es obvio que Julen Rementería le ganó el brinco al presidente de la Comisión de Vigilancia de la Legislatura local al informar el primero sobre el resultado de la Cuenta Pública 2015, solo que Rementería no contaba con información precisa sobre el monto del daño patrimonial pues lo fijó en 9 mil millones de pesos, por lo que tuvo que volver a informar que realmente es de 14 mil millones de pesos. La Comisión de Vigilancia pospuso su sesión para el análisis de la información proporcionada por el Orfis en un vuelco de actitud, pues ambas instancias, Orfis y Comisión, no habían sido tan explícitas en las Cuentas pasadas. Rementería acusa al presidente de la Comisión de Vigilancia de “esconder documentos…“Yo sospecho de que quieren agotar el tiempo donde la revisión sea suave y no podamos entrar a la profundidad con que debiéramos a ese tema.” Y es que la mula no era arisca.