“En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe sobre el cuestionamiento que hizo a Anaya respecto si desea ser candidato presidencial por su partido, y relata que este contestó que “sí, pero en su momento. Tras esa declaración […] 11 gobernadores panistas declararon que ellos definirían al candidato presidencial de su partido. A eso siguió una carta que otros 18 destacados panistas dirigieron al mismo Anaya, al que acusan de aprovechar los privilegios de su cargo para promoverse como candidato presidencial, lo que ha provocado una división: […] ‘está utilizando la estructura y los recursos del partido en beneficio de ese proyecto personal a través de medios cuestionables e incurriendo en un grave conflicto de intereses. La responsabilidad de dirigir Acción Nacional, es absolutamente incompatible con la pretensión de construir un proyecto político como aspirante a la Presidencia de la República. Si Ricardo Anaya piensa competir, es necesario que lo asuma públicamente y deje la dirigencia del partido’. Esta posición fue respalda por el ex Presidente Felipe Calderón […]. Por la tarde, en Radio Fórmula, Anaya me dijo que ‘respeta a los abajo firmantes’, que su postura es válida y que está obligado a escucharlos, negó que desde su cargo, tome decisiones para beneficio personal […], y sobre su rol de dirigente y precandidato, dijo que se definirá, como le exigen, en el ‘momento de las definiciones’. Así, pues, hay rebelión en la granja azul y quienes juegan con Margarita Zavala emplazan a Anaya a terminar con su rol de dirigente y candidato, y que elija, ya uno u otro, pues ese doble juego pone en peligro la unidad del PAN, es decir, fomenta su división”. (sin embargo.com)