camacamaEs bastante conocido que en cualquiera de las culturas de la humanidad robar es un delito que debe castigarse casi por oficio; en algunas culturas el castigo es más que drástico pues implica la amputación de una de las manos. La corrupción es el más claro ejemplo de robo en despoblado, y por lo tanto quien es reo de ese delito debiera ser castigado con castigo social, es decir el reproche de toda la sociedad ofendida. ¿Cuánto de lo que se robaron los indiciados en el gobierno duartista serviría para comprar tomógrafos, o un acelerador lineal? No representaría ni la cuarta parte de lo que se llevó uno solo de los señalados? La sociedad clama por castigar a los culpables de corrupción y exige la devolución de lo que se llevaron, pero sin duda el castigo social sería el mejor antídoto para evitar su repetición.