En realidad lo que ahora estamos observando en Veracruz acerca de cómo se las gastan en el mundillo político con el abuso del recurso público debió haberse consumado hace seis años, porque no se duda que lo descubierto ahora sobre los abusos cometidos en el periodo de gobierno 2010-2016 es fiel repetición de lo acontecido durante el periodo de gobierno 2004-2010. En la hipotética condición de haber perdido el PRI el gobierno de Veracruz hace seis años, de tal manera que el sucesor no tapara- como ocurrió- el estropicio financiero y administrativo heredado, Veracruz se hubiera ahorrado mucho dinero y sobre todo tiempo. Pero la realidad es otra e invita a reflexionar acerca de las ventajas de la alternancia en el Poder, porque un gobernador de signo contrario no cubre las corruptelas del que releva y como muestra están Sonora, Nuevo León, y Veracruz, Quintana Roo y Chihuahua van por el mismo camino.