No son pocos los compromisos que tiene pendiente el gobierno veracruzano que ya concluye en un mes y días, es onerosa la carga que deja a la administración sucesora pero al parecer la permanencia de Duarte de Ochoa era uno de los elementos que impedía a la federación aportar el apoyo necesario. Al menos así lo demuestra ahora que hay un gobernador interino, Flavino Ríos, cuyo planteamiento es salir por la puerta grande solventando algo de lo mucho que se debe y aportando recursos para que el gobierno entrante haga frente a los compromisos inmediatos de diciembre. Pero esto aún está en la hipótesis de que el gobierno federal remita los 11 mil millones de pesos que incluye el proyecto de rescate, de los que 5 mil millones serán para el ejercicio de la actual administración y 6 mil millones para el gobierno entrante.