camacama

Quien quiera que recorra los valles y las serranías veracruzanas encontrarán en cada una de sus poblaciones un clamor generalizado porque se haga justicia y se encarcele a quienes abusaron de la función pública para enriquecerse de manera espontánea y obviamente ilícita. Los nombres de los indiciados por la opinión pública corren de boca en boca en la academia, las cafeterías, en las fábricas y los comercios de Veracruz pues son muy conocidos. Nada afectaría más al sistema político mexicano, ahora que entrará en vigor el Sistema Nacional Anticorrupción, que los culpables del desastre veracruzano queden salvos envueltos con el manto de la impunidad.