El que ha demostrado ser un caradura sin comparación es Américo Zúñiga, alcalde de Xalapa, quien asegura muy quitado de la pena que con eso de las partidas federales destinadas a los municipios de la entidad que le fueron birladas por los prósperos, no confía para nada en el gobernador interino Flavino Rios Alvarado, toda vez que no cumplió con los acuerdos asumidos con los alcaldes priistas de Veracruz. De hecho coincidió con el alcalde panista de Boca del Rio, en eso de que Flavino y los funcionarios de la agónica administración estatal, se robaron los recursos junto con Duarte.
Señaló, asimismo, que con el próspero sólo existió de manera oficial entre gobernador y alcalde de la capital y que no existió más que eso, como si no le debiera a Duarte y a Fidel la alcaldía y la plata que se usó durante la campaña para ganar esa elección. Ahora sí que como las ratas, el barco se hunde y los bichos tratan de alejarse de él.