sacerdote

Xalapa – 2016-11-15 – Rosalinda Morales / El vocero de la diócesis de Catemaco, Aarón Reyes Natividad en conferencia de prensa señaló que ellos ya vieron al sacerdote José Luis, quien sufre síntomas de pánico, que sufren las personas que han sido secuestradas, y por indicaciones médicas les han pedido “no exponerlo a la presión psicológica, ni que regrese a su pasado doloroso”.

“Él ha dicho, expresamente, mi vida corre peligro. Yo hablo a nombre del padre que está sufriendo, el Consejo Parroquial estuvo reunido en oración, ellos me han corroborado esta información”.

La diócesis lo resguarda \\\”porque es nuestro sacerdote\\\”. Por lo pronto y como él ha pedido, \\\”no quiso resguardo policial, y está bajo servicio médico de urgencia y no quiere se sepa su dirección\\\”.

Ya denunciaron la agresión, \\\”no sé que siga en la Procuraduría, ya notificamos que apareció, está en un lugar seguro, estamos preocupados, él dice temo por mi vida y por mi familia, no me expongan\\\”.

La parroquia estará a cargo del director de Comunicación Social, de la parroquia de los 12 apóstoles. Desmintió que apareció muerto, dijo que desmienten que la iglesia católica quiere provocar a una inconformidad social.

El clérigo invita a la no violencia, \\\”porque la violencia engendra violencia, pero nosotros hemos predicado la no violencia. Nuestras manifestaciones han sido pacíficas. Que otros actores hayan entrado, Dios sabe porqué, agradecemos que haya aparecido con vida. Está vivo para cualquier duda y especulacion que se genere\\\”.

Esto se suma a agresión de otros sacerdotes. La diócesis de San Andrés, remarcó, exigió justicia, \\\”Hacemos un llamado a las autoridades a que trabajen por la paz de Veracruz, por la paz de Catemaco y el bien de todos los hombres, incluyendo a nuestros sacerdotes, como ya vivimos el momento doloroso de la zona norte de Veracruz, dos de nuestros hermanos fueron privados de su vida, teníamos el temor que se repitiera, gracias a Dios está vivo, yo lo sostengo\\\”.

Dijo que pasó 56 horas donde lo golpeaban constantemente, amenazaban, él es diabético, y en esas horas sin alimentos.

A quienes agredieron al sacerdote, les dice: \\\”Es tiempo de volver a Dios, tiempo de convertirnos al señor, porque estas señoras no agradan, es un acto deshumano, no son nuestros enemigos, somos humanos, ojalá ya paren de provocar sufrimiento y dolor a nuestra gente\\\”, reclamó. Dejan a las autoridades descubrir los motivos.

Agencia Imagen del Golfo