Ruta cultural
Por José Miguel Naranjo Ramírez.
09 de noviembre de 2016

Cuando nos introducimos al mundo del realismo mágico o real maravilloso, el lector irá descubriendo que todos los personajes ven normal lo aparentemente anormal, un ejemplo claro se encuentra en la novela Cien años de Soledad (1967) de Gabriel García Márquez, donde el personaje Mauricio Babilonia siempre anda acompañado de mariposas amarillas, desde un inicio las reglas del juego son claras para el lector e inmediatamente estamos inmiscuido en ese universo maravilloso. En cambio, cuando hablamos de literatura fantástica, el lector estará leyendo una historia donde todo parece normal y al final se irrumpe totalmente con la supuesta realidad que veníamos conociendo, ejemplo de ello se encuentra en la novela Aura (1962) de Carlos Fuentes, donde al final de la historia surge la pregunta ¿Existió Aura?

De las formas narrativas antes señaladas, Elena Garro es una de las principales exponentes, en gran parte de sus obras ya sea teatro, novelas o cuentos, nos encontraremos con historias fantásticas. En el año 1964 fue publicado el libro de cuentos titulado: La Semana de Colores, la obra integra trece cuentos los cuales son: “La culpa es de los Tlaxcaltecas”, “El Zapaterito de Guanajuato”, “¿Qué hora es…? “La semana de colores”, “El día que fuimos perros”, “Antes de la Guerra de Troya”, “El robo de Tiztla”, “El duende”, “El anillo”, “Perfecto Luna”, “El árbol.”

En todos los cuentos nos encontraremos con historias fantásticas y el manejo de los tiempos es interesante, en el cuento: “La culpa es de los Tlaxcaltecas”, el personaje llamado Laura en momentos nos contará lo que vive en pleno siglo XX siendo Presidente de la República Adolfo López Mateos, y de momento el mismo personaje vive en el siglo XVI y es parte de la conquista liderada por Hernán Cortés contra el entonces pueblo Azteca. Otro ejemplo es el cuento: “La semana de colores”, donde dos niñas llamadas Eva y Leli platican con Don Flor, al final de la historia nos enteramos que éste personaje tenía varios días de estar muerto.

He querido remarcar mucho esas características de cómo están escritos los cuentos, porque además de que toda la obra tiene esa estructura de realismo mágico y literatura fantástica, considero que es uno de los grandes aportes que Elena Garro nos ha dejado en las letras mexicanas, es importante puntualizar que el mensaje y critica que realiza la escritora en cada cuento es un tema aparte, sin embargo, a pesar de la rica variedad de temas que aborda Elena Garro en todos los cuentos, desde un análisis personal me permitiré afirmar que hay dos temas muy remarcados en la obra y son los siguientes.

Por una parte la escritora describe el abandono, humillación y pobreza en la que viven los indígenas, éste tema queda claramente explicado y resaltado en el cuento: “El Zapaterito de Guanajuato”, aquí Don Loreto Rosales se fue caminando con su nieto Faustino a la ciudad de México con el sueño de vender unos zapatos para tener que comer, porque en su pueblo como todos son tan pobres nadie usa zapatos, los dos personajes tenían tres días sin comer, en ese ambiente de necesidad y desesperanza conocieron  a la señora Blanquita y ella les preguntó si ya habían comido, don Loreto le contestó: “.  –No niña. ¡Hay mucha hambre niña! Mucha hambre. No sólo nosotros la padecemos, en mi pueblo todos andamos en la misma desgracia. Por eso venimos del campo a buscar consuelo a la ciudad.  – ¡Estos bandidos del Gobierno!”

Otro tema de enorme trascendencia desarrollado en los cuentos es el derecho de la mujer, Elena Garro en el cuento: El árbol, nos presenta la figura de una mujer llamada Luisa la cual es golpeada por su marido, maltratada, incomprendida y humillada socialmente, sin dejar de puntualizar que Luisa es una pobre mujer indígena, de joven Luisa fue encarcelada y cuando adquirió su libertad no la quería obtener, porque había sido en la cárcel donde encontró tranquilidad y sobre todo igualdad, por lo tanto, Luisa quería regresar a prisión y recuperar su antiguo rango de mujer igualitaria, Marta vivirá las consecuencias de esos deseos de Luisa.

De todos los cuentos que integran la obra sin ninguna duda el más antologado y reconocido es el titulado: “La culpa es de los Tlaxcaltecas”, toda la historia se desarrolla en la cocina donde Laura le platicará  a la criada Nacha sus dos vidas,  en este cuento el tiempo se entrelaza, Laura cuando vive en el siglo XX está casada con Pablo quien es un burgués que le da una vida cómoda en lo material, pero ella no lo amaba, Pablo representa ser un marido celoso y en momentos golpeador, cuando Laura se convierte en el personaje que vive en el siglo XVI es prima y esposa de un guerrero que luchó contra la conquista española, ahora bien, en el avance del cuento los tiempos se mezclarán, es por ello que Laura desde un inicio se siente una mujer traidora, porque tiene dos hombres, dos vidas, ella prefiere su vida pasada y no puede vivir felizmente, porque Laura no ha puesto en orden el pasado y el presente.

En este magistral cuento si bien Elena Garro aborda temas históricos, sociales, culturales, políticos, religiosos, la mujer sigue siendo la protagonista central y en momentos representa ser una mujer que rechaza su realidad, busca y desea cambiarla, pero hay algo más, Elena Garro nos obliga a pensar sobre nuestra identidad, nuestros problemas culturales, esos mitos históricos que nos condenan o elevan siguen influyendo y determinando en nuestra idiosincrasia, tal vez, por eso Laura prefirió quedarse en el pasado, porque esto puede implicar una introspección que nos ayude a liberarnos de nuestras culpas y complejos, que no nos permiten desarrollarnos potencialmente como País.

Como comentario final quiero agregar que en el cuento: “La semana de colores”, Elena Garro les dio vida a unos personajes que incluyen a una familia y sus trabajadores, estos personajes serán centrales en varios cuentos de la escritora, a través de estas historias conoceremos y visitaremos pueblos como Zintla o de momento viajaremos a Troya y veremos guerrear a Aquiles contra Héctor, el lector al igual que las hermanas Eva y Leli, se verá obligado a elegir entre un guerrero u el otro, lo que si queda claro es que con la lectura de la Ilíada de Homero las hermanas nunca más volvieron a ser las mismas, esto quiere decir que cuando leemos a un clásico algo se irá transformando en nosotros.

Finalmente, hasta lo aquí desarrollado es una breve presentación y análisis de los cuentos que integran: La semana de colores, todos los cuentos son lecturas entretenidas, realmente estamos frente a una extraordinaria escritora, creadora de una literatura que ya es considerada clásica en las letras hispanoamericana.

Correo electrónico: miguel_naranjo@nullhotmail.com